Una semana después de regresar al país, el expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, comparecerá ante la justicia hondureña acusado de fraude y lavado de activos. El proceso judicial ocurre luego de que fuera indultado por el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un caso de narcotráfico que había llevado a su condena en ese país.
La defensa del exmandatario, encabezada por la abogada Angie Colindres, asegura que Hernández está dispuesto a enfrentar el proceso legal en su nación. “El expresidente, desde el día uno que salió, dijo ‘quiero regresar a mi país’. Le avisamos, presidente, tenemos este tema. Él respondió ‘Voy a enfrentarme a la justicia. Confío en los sistemas de justicia de Honduras’. Y efectivamente no existe justicia selectiva”, declaró Colindres.
Incautaciones y acusaciones por corrupción
La Fiscalía hondureña acusa a Hernández de haber participado en el desvío de más de 3 millones de dólares destinados a campañas políticas. Como parte del proceso, el Estado ha incautado decenas de propiedades, incluyendo 130 casas, empresas, cuentas bancarias y vehículos. Kelvin Oliva, representante de la Oficina Administradora de Bienes Incautados, señaló que “el sistema de justicia estadounidense lo declaró inocente de sus cargos. Él puede venir a su país y tratar de defenderse legalmente como cualquier hondureño tiene derecho, ¿verdad?”.
No obstante, un fiscal que investigó el caso de corrupción que involucra al expresidente, y que habló con RFI en condición de anonimato, criticó la narrativa de que Hernández fue absuelto. “Manejan como que él es inocente, que fue absuelto en Estados Unidos y todos sabemos que no fue así, que lo que se hizo fue que se le aplicó un indulto, lo cual no lo declara inocente, sino que simplemente fue un perdón que se le concedió el presidente Trump”, explicó.
Escepticismo sobre la capacidad judicial hondureña
El mismo fiscal expresó dudas sobre la posibilidad de que el caso llegue a una condena. “La justicia hondureña no está preparada para poder juzgar a ningún político de alto perfil. De hecho, todos los casos de alto perfil que se presentaron con la misión de apoyo contra la impunidad y la corrupción están archivados en la Corte Suprema de Justicia. Mi opinión personal es que él va a ser sobreseído en esa audiencia porque el hecho de enviarlo a un juicio oral y público significaría exponer toda la red de corrupción de la cual formaba parte”, afirmó.
El gobierno anterior, a pesar de sus promesas, nunca concretó con la ONU la instalación de una Comisión Internacional contra la Corrupción y la Impunidad. Este juicio representa una prueba de fuego para el sistema judicial hondureño.

