El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y la Universidad de La Laguna han compartido los avances de la misión internacional Sunrise III, un proyecto que utiliza un observatorio solar estratosférico transportado por globo para analizar la parte baja de la atmósfera del Sol. Esta iniciativa permite observar con una resolución espacial de aproximadamente 50 kilómetros sobre la superficie solar, logrando un nivel de detalle excepcional.
Durante un vuelo realizado en julio de 2024, el observatorio recorrió una trayectoria que abarcó desde el norte de Suecia hasta el noroeste de Canadá. En ese periodo de casi una semana, la misión logró recolectar cerca de 200 terabytes de información científica, según reportó el IAC.
Resultados científicos y publicaciones
Los hallazgos principales de esta expedición fueron publicados en una edición especial de la revista científica The Astrophysical Journal Letters. El documento resalta la eficiencia de la tecnología utilizada, la dinámica del vuelo y la excelencia de los datos recolectados.
Entre los expertos que participaron en este trabajo destacan Valentín Martínez Pillet, Christoph Kuckein y Carlos Quintero Noda, investigadores vinculados al IAC y la ULL. Asimismo, la producción científica cuenta con el liderazgo de otros especialistas como Sergio Javier González Manrique, Iñigo Juanikorena Berasategi y Juan Carlos Trelles Arjona.
Tecnología y objetivos de la misión
La misión Sunrise III es un esfuerzo conjunto que integra a instituciones de Japón, Estados Unidos y Europa. El propósito central es estudiar las capas inferiores de la atmósfera solar, enfocándose en cómo interactúan el plasma y los campos magnéticos, elementos clave en la actividad del Sol.
Al operar en la estratosfera, a una altura de entre 35 y 37 kilómetros, el equipo logra superar el 99 % de la atmósfera terrestre. Esto reduce significativamente la interferencia de la turbulencia atmosférica, permitiendo capturar imágenes con una calidad que los observatorios en la superficie de la Tierra difícilmente pueden alcanzar.
El equipo técnico busca comprender la dinámica, el magnetismo y la estructura de la fotosfera y la cromosfera. Para ello, el observatorio cuenta con un telescopio de un metro de diámetro y tres instrumentos de última generación, además de un sistema para estabilizar las imágenes durante el trayecto del globo.
Avances respecto a misiones anteriores
A diferencia de las campañas Sunrise I en 2009 y Sunrise II en 2013, esta nueva fase presenta componentes renovados, incluyendo una góndola rediseñada y sistemas de control de datos mucho más potentes. Esta actualización ha permitido que los datos del vuelo de 2024 sean uno de los registros más detallados de la atmósfera solar hasta este momento.
Entre los eventos registrados durante la misión, destaca una fulguración solar de clase M5.3. Según el IAC, estos datos son fundamentales para entender los procesos físicos que provocan las erupciones solares.

