La selección de béisbol de República Dominicana dio un espectáculo de poderío absoluto al aplastar 28-0 a Sudáfrica, terminando el juego por la vía del súper nocaut en apenas cinco entradas. El encuentro, disputado en Mérida, México, fue una verdadera exhibición de dominio ofensivo y un pitcheo que no permitió ni un solo corredor sudafricano cruzar el plato.
Yoyo Tejeda se llevó la victoria tras una actuación de lujo, destacando tanto en la loma de lanzar como con el bate. Por el lado de Sudáfrica, el abridor Bokwana cargó con la derrota en un duelo donde el bullpen africano fue castigado sin piedad por la ofensiva quisqueyana.
Un ataque que no tuvo frenos
Desde el primer capítulo, los dominicanos sacaron las garras y armaron un rally de 13 carreras que dejó sentenciado el juego de inmediato. La cosa no terminó ahí, ya que en la segunda entrada la ofensiva sumó otras cinco anotaciones, con un cuadrangular solitario de Yoyo Tejeda y un sencillo de dos carreras de Welington Castillo.
Para la tercera entrada, Milfree Figueroa ayudó con un elevado de sacrificio, elevando la cuenta a 19-0. La tormenta continuó en el cuarto episodio, donde un racimo de nueve carreras selló la sentencia. Brandon Báez fue el protagonista con un triple que barrió las bases, mientras que Norky Sánchez también conectó un triple remolcador. Hiddekel Jhonson y Josué Collado completaron la debacle sudafricana con más imparables.
Dominio total en el montículo
El pitcheo dominicano fue una muralla. Tejeda controló el juego antes de ser relevado por Núñez y, posteriormente, por Yeiden Herrera. Aunque Sudáfrica intentó reaccionar en la parte alta de la quinta con un sencillo de Connar Anzio Pieters y un boleto, Herrera cerró la puerta de forma contundente al ponchar a Kaleb Riley Amos, decretando el fin del encuentro por la regla del súper nocaut.
El regreso de ‘Boomstick’ al diamante
Antes de que empezara la acción, el ambiente se encendió con la presencia de Nelson Cruz. El actual gerente del equipo y exestrella de Grandes Ligas fue el encargado del lanzamiento de honor. Cruz, luciendo su gorra nacional y con la actitud que lo caracteriza, subió al montículo para dar inicio oficial al juego, provocando la emoción y las bromas de los fanáticos en redes sociales sobre qué tan fuerte lanzaría el recordado “Boomstick”.

