Una reunión extraordinaria de la Organización de los Estados Americanos (OEA) se llevará a cabo este viernes en Washington con una participación limitada de altos mandos diplomáticos. Únicamente siete de los 34 países integrantes del organismo han confirmado la presencia de sus cancilleres para discutir la crisis democrática que atraviesa Nicaragua.
Entre los ministros de Exteriores que asistirán a la sesión se encuentran los representantes de la República Dominicana, Ito Bisonó, junto a sus homólogos de Guatemala, Jamaica, Paraguay, Perú, Santa Lucía y Haití. El resto de las naciones participantes estarán representadas por niveles diplomáticos inferiores, tales como embajadores o viceministros.
Propuesta de resolución y demandas democráticas
El objetivo central del encuentro es debatir y votar una propuesta impulsada por una coalición de países que incluye a Estados Unidos, Argentina, Colombia, Paraguay, Perú y República Dominicana. Dicha resolución exige que el gobierno de Daniel Ortega genere las condiciones necesarias para “la celebración de elecciones libres, justas e inclusivas”.
La iniciativa también plantea puntos críticos para el restablecimiento del orden institucional, tales como:
- El respeto total a las libertades ciudadanas.
- La liberación inmediata y sin condiciones de los presos políticos.
- Información sobre el paradero de las personas desaparecidas.
- La devolución de la nacionalidad a quienes fueron despojados de ella.
- La recuperación de la separación de poderes y el pluralismo político.
Contexto político y tensiones en el organismo
La convocatoria surge tras las declaraciones del mandatario nicaragüense, quien anunció el fin de los procesos electorales competitivos en su nación. Esta situación se agravó con una reforma constitucional que busca excluir de la participación electoral a quienes el gobierno califica como “traidores a la patria”.
Cabe señalar que Nicaragua no tendrá representación en la mesa de diálogo, debido a que el país se retiró de la OEA en 2023 por decisión de Ortega. Por otro lado, el encuentro presenta matices diplomáticos, ya que Brasil ha pedido modificar el texto para eliminar menciones sobre amenazas a la paz y seguridad del hemisferio, así como las críticas a la influencia de potencias externas como China y Rusia.
La sesión extraordinaria, que inició a las 11:00 de Washington, representa la primera reunión de este tipo para ministros de Exteriores desde el año 2017, cuando se trató la crisis en Venezuela.

