A pesar de la inestabilidad económica global, la inflación en Estados Unidos y los cambios en las políticas migratorias, el flujo de remesas hacia la República Dominicana mantiene una tendencia de crecimiento acelerado. Se proyecta que para el cierre de este año, el monto total enviado por los dominicanos en el exterior supere los US$12,200 millones, consolidando un ciclo de cifras históricas para la economía nacional.
Durante el mes de septiembre, el país recibió US$1,057.1 millones (equivalentes a RD$64,607 millones), lo que representa un incremento del 6.6% en comparación con el mismo periodo de 2025. Con este resultado, la nación logra superar la barrera de los US$1,000 millones mensuales por séptimo mes consecutivo, demostrando la resiliencia de los envíos familiares frente a la incertidumbre internacional.
Crecimiento sostenido y cifras del Banco Central
De acuerdo con los datos del Banco Central de la República Dominicana (BC), en lo que va de año (enero a septiembre), el volumen de remesas alcanzó los US$9,489.8 millones (RD$579,986 millones). Esta cifra supone un aumento del 6.5% frente al mismo lapso de 2025. El historial reciente muestra un avance constante: tras cerrar 2024 con US$10,859 millones, el año 2025 finalizó con un récord de US$11,866.3 millones, un salto del 10.3% respecto al año anterior.
Incluso con la implementación del impuesto del 1% a los envíos de efectivo provenientes de Estados Unidos, la entidad emisora mantiene su expectativa de superar los US$12,200 millones al finalizar el ciclo anual. Este fenómeno se explica, en gran medida, por la solidez del mercado laboral estadounidense, que provee entre el 80% y el 81.7% de estos fondos. El sector servicios en EE. UU., donde la diáspora dominicana tiene una fuerte presencia en áreas como construcción, salud, transporte y hotelería, muestra una expansión constante.
Impacto en el bienestar dominicano y la economía local
Las remesas se han consolidado como un pilar fundamental para el desarrollo nacional, representando más del 9% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025. El impacto de estos recursos es masivo: en 2024, el monto recibido equivalió al 78% de las exportaciones totales del país y al 98% de los ingresos generados por el turismo. Se estima que cerca de 400,000 hogares dominicanos, lo que equivale al 12% del total nacional, dependen directamente de estos ingresos para su sustento.
Expertos señalan que estos fondos actúan como un motor de estabilidad, financiando el consumo y la inversión en los sectores más vulnerables. Además, la diversificación geográfica de la diáspana —que también envía fondos desde España, Suiza e Italia— ayuda a que la economía dominicana no dependa exclusivamente de las políticas migratorias de Estados Unidos.
Contexto regional y proyecciones
A nivel latinoamericano, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha observado que el crecimiento de las remesas no solo se debe a un mayor número de emigrantes, sino a que cada uno envía montos más elevados. En Centroamérica, países como Honduras y Guatemala también muestran una dependencia significativa de estos flujos para sus economías. Sin embargo, la República Dominicana destaca por su capacidad de mantener tasas de crecimiento sólidas, proyectadas entre un 3.5% y un 6%.

