El ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández, aseguró este miércoles que la línea fronteriza con Haití “está totalmente tranquila”. La declaración surge tras una inspección directa que realizó el funcionario en los principales puntos de entrada y salida del país para verificar la seguridad y el ritmo de las actividades comerciales.
Durante el recorrido, que incluyó cruces clave como Dajabón, Elías Piña, Jimaní y Pedernales, el ministro Fernández estuvo acompañado por el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza. Ambos buscaron constatar que el tránsito de personas y el comercio operan con normalidad, a pesar del clima de tensión que vive Haití debido a los enfrentamientos entre bandas criminales y fuerzas internacionales.
Sin avance de bandas hacia el territorio dominicano
Ante la preocupación por la violencia en el país vecino, el jefe de las Fuerzas Armadas aclaró que las agrupaciones armadas no representan una amenaza inmediata en la zona limítrofe. Fernández explicó que la ubicación de estos grupos no ha variado en el último año y que se mantienen alejados de la frontera dominicana.
“La frontera está totalmente tranquila, las bandas están ubicadas en el mismo lugar que hace un año”
El funcionario precisó que los grupos criminales más cercanos se encuentran en zonas como Mirebalais y Croix-des-Bouquets, aclarando que su presencia no es tan cercana al límite territorial como se ha especulado en ciertos sectores.
Refuerzo militar y postura de cautela
Para garantizar la estabilidad, el Gobierno dominicano ya había dispuesto el envío de dos batallones adicionales, junto con artillería y equipo pesado, a la zona fronteriza. Este movimiento refuerza a los cerca de 11,000 militares que ya custodian la frontera por instrucción del presidente Luis Abinader.
Por su parte, el ministro José Ignacio Paliza subrayó la importancia de manejar la situación con mucha cautela, especialmente ante el despliegue de más de 2,000 soldados salvadoreños en territorio haitiano. Paliza enfatizó que la cercanía geográfica exige que cualquier movimiento se haga bajo los cauces legales e internacionales para evitar conflictos mayores.
“Somos países que compartimos una frontera, una pequeña isla, y cualquier comportamiento o acción que no esté circunscrita en los debidos procesos, inclusive internacionales, pueden devenir en un conflicto más largo”
Finalmente, el ministro de la Presidencia indicó que, aunque República Dominicana ofrece apoyo logístico e inteligencia a El Salvador, el Gobierno evaluará nuevas medidas, incluyendo un posible cierre de la frontera, dependiendo de cómo evolucione la crisis en Haití.

