La Universidad de Jaén (UJA) fue sede del cierre del encuentro internacional y la asamblea general del proyecto europeo LivingSoiLL, un consorcio que durante tres días reunió a más de un centenar de investigadores de países como Francia, Italia, Portugal y Polonia. El evento se centró en la conservación y mejora de la salud del suelo agrícola, con especial atención al olivar andaluz.
La coordinadora general del proyecto, la investigadora portuguesa Cristina da Conceição Ribeiro Carlos, calificó el balance de esta tercera reunión presencial como positivo. “Ha sido una oportunidad magnífica para intercambiar ideas y estrechar lazos entre las 49 entidades asociadas que formamos este gran proyecto internacional”, destacó. Ribeiro Carlos subrayó el valor humano y técnico del encuentro, señalando que “poner en común las realidades de tantas organizaciones nos permite comprender a fondo las necesidades específicas y las diferencias de los cinco Living Labs participantes. Gracias a las aportaciones de estos días, no sólo sabemos con precisión en qué fase nos encontramos, sino que avanzamos con paso firme en el desarrollo de modelos de negocio sostenibles y perfectamente adaptados a las singularidades de cada territorio”.
Avances científicos y tecnológicos para el olivar andaluz
El profesor de la UJA y coordinador del Living Lab Andaluz, Juan Manuel Jurado, calificó de “muy positivo” el desarrollo de la asamblea, destacando el valor de compartir las prácticas aplicadas en distintas regiones. “Abordamos distintos tipos de suelo, cultivos y problemáticas, pero si ponemos el foco aquí en Andalucía, nuestro objetivo es demostrar con evidencias científicas que las soluciones para reducir la erosión, mejorar la estructura, la fertilidad y la capacidad de retención de agua del suelo realmente funcionan”, explicó Jurado. El coordinador andaluz también resaltó el doble esfuerzo de monitorización que se realiza, evaluando tanto el impacto medioambiental en las fincas como su viabilidad económica. “Para lograrlo, combinamos prácticas analíticas tradicionales con tecnología de vanguardia: sensores de humedad y temperatura, estaciones meteorológicas y vuelos de dron con cámaras termográficas y espectrales. Al cruzar estos datos con imágenes satelitales, generamos un conocimiento de enorme utilidad que ayuda al agricultor a optimizar sus decisiones diarias y demuestra, con datos objetivos, que proteger la salud del suelo revierte directamente en la rentabilidad de la finca”, concluyó Jurado.
El encuentro, celebrado en la Antigua Escuela de Magisterio de Jaén, incluyó una agenda de trabajo centrada en la transferencia de conocimiento. Las sesiones comenzaron con la revisión de los marcos de monitorización científica y comunicación de los diferentes grupos de trabajo. La segunda jornada contó con la sesión interactiva World Café y una mesa redonda con proyectos de la Misión Suelo de la Unión Europea (Trails4Soil y SoilCrates), orientada a unificar agendas científicas frente a los desafíos comunes del suelo. Uno de los hitos principales del encuentro fue un taller práctico de codiseño de modelos de negocio. El programa técnico se complementó con una inmersión en la cultura y el sector de la provincia de Jaén, que incluyó catas dirigidas de aceite de oliva virgen extra, una visita cultural a la Catedral de Jaén y un viaje de campo a Villanueva del Arzobispo para conocer las parcelas de ensayo del proyecto y las instalaciones del Grupo Jaencoop.
El Consorcio internacional LivingSoiLL cuenta con una dotación económica global de 12 millones de euros. De este presupuesto, cerca de dos millones de euros se destinan directamente a la provincia de Jaén a través del Living Lab Andaluz – LivingSoiLL, un laboratorio vivo enfocado en el desarrollo de soluciones prácticas sobre el terreno. El objetivo prioritario de esta iniciativa es frenar el deterioro de los terrenos de cultivo y optimizar la salud de los suelos agrícolas, situando al sector del olivar como el gran protagonista de sus líneas de investigación, consolidación y sinergias internacionales.

