El actor Seth Rogen confesó que durante el rodaje de una escena de sexo con la actriz española Penélope Cruz para la película La invitación, no pudo evitar repetir frases de agradecimiento y disculpas, una reacción que atribuyó a su propia personalidad y a la incomodidad del momento. La anécdota fue compartida por el comediante durante su participación en el programa Jimmy Kimmel Live!, donde explicó que el director permitió la improvisación en varias secuencias del filme, lo que generó situaciones inesperadas.
Según relató Rogen, la escena mostraba a su personaje, Joe, a punto de tener un encuentro íntimo con Pina, interpretada por Cruz. Lejos de recurrir a frases seductoras, el actor optó por un comportamiento que considera más auténtico. “No paraba de decir: ‘Gracias’”, recordó entre risas, añadiendo que ni siquiera era una decisión consciente. “Pensé: ‘No sé por qué hago esto. Es simplemente lo que me sale de la boca’”. El intérprete describió su reacción como un reflejo fiel de su personalidad, señalando que “lo único que siento es gratitud” y que suele alternar entre disculparse y agradecer.
La sombra de Javier Bardem y otras improvisaciones
Un factor que incrementó los nervios de Rogen durante el rodaje fue el hecho de que Cruz está casada con el también actor Javier Bardem. El comediante, quien está casado con la guionista Lauren Miller desde 2011, confesó que ese detalle no dejaba de pasarle por la cabeza. “Estás muy pendiente de eso”, comentó entre risas, aunque rápidamente restó importancia al asunto con una broma: “No creo que él me vea como una amenaza real bajo ningún concepto”.
Además de la anécdota de los agradecimientos, Rogen reveló que varias de las escenas más memorables de La invitación surgieron de ideas espontáneas de los actores. Una de ellas fue propuesta por la propia Cruz, quien sugirió comenzar a cantar una canción de Sade durante un momento romántico. “Fue idea de Penélope”, explicó Rogen. “‘¿Y si empiezo a cantarte una canción de Sade?’, me dijo. Era algo sexy, pero al mismo tiempo bastante divertido”.
El actor también aportó su propia improvisación física a la secuencia, que consistió en intentar quitarse los pantalones, enredarse con la ropa y terminar cayéndose en medio del momento romántico. Aunque la escena funcionó y todos la aprobaron, el costo fue alto: “Después tuve el hombro lesionado durante siete meses”, contó entre risas.
El beso improvisado de Penélope Cruz a Olivia Wilde
Las declaraciones de Rogen se suman a las que días antes había hecho Olivia Wilde, actriz y directora de la cinta, quien reveló en el podcast Table Manners que Cruz la sorprendió con un beso improvisado durante una escena. “Me quedé tan impactada que giré la cabeza y miré directamente a la cámara”, recordó Wilde, quien perdió completamente la concentración. Según contó, un operador de cámara pronunció su nombre para intentar recuperar la escena y ella respondió con una frase inesperada: “‘¡Corten! ¡Namaste!’”. La directora explicó que quedó completamente paralizada por el momento, confesando que “perdió el control” y que “estaba locamente enamorada de ella”.
La invitación es una película protagonizada por Seth Rogen, Penélope Cruz, Olivia Wilde y Edward Norton. En la trama, Wilde interpreta a Angela y Rogen a Joe, un matrimonio cuya rutina cambia radicalmente al conocer a la sofisticada pareja formada por Pina (Cruz) y Hawk (Norton). El filme llegará a los cines el próximo 6 de agosto.
