El fenómeno astronómico más esperado del verano, la lluvia de meteoros Perseidas, alcanzará su punto máximo esta semana, ofreciendo un espectáculo celestial que promete ser inolvidable para los observadores del hemisferio norte. Según la NASA, en condiciones ideales podrían verse entre 50 y 100 meteoros por hora.
El pico de actividad de las Perseidas se producirá la noche del miércoles y la madrugada del jueves. Este año, el evento coincide con un eclipse solar total visible en España, Islandia y Groenlandia, así como con un desfile de seis planetas, aunque el mejor momento para apreciar las bolas de fuego será después de la totalidad del eclipse.
Recomendaciones para una mejor observación
La Sociedad Estadounidense de Meteoros estima que desde zonas rurales podrían observarse entre 30 y 50 meteoros por hora. Para disfrutar del espectáculo, los expertos recomiendan salir al exterior después del anochecer, alejado de las nubes y de las luces de la ciudad. Las mejores vistas se obtendrán entre la medianoche y el amanecer, cuando la constelación de Perseo esté alta en el cielo del norte, ya que los meteoros parecerán irradiar desde esa constelación.
El astrofísico Neil DeGrasse Tyson explicó a The Associated Press que “los cometas suelen tener órbitas que cruzan la órbita de la Tierra. Así que, cuando se acercan al sol y el sol evapora el hielo, se libera mucha de la suciedad y porquería que está congelada dentro del cometa, y continúa en órbita alrededor del sol”. Las Perseidas son escombros del cometa 109P/Swift-Tuttle, una bola helada que orbita el sol cada 133 años y que no regresará hasta 2125.
Condiciones favorables para el avistamiento
La Luna estará en fase nueva durante el pico de las Perseidas, lo que mejorará significativamente las condiciones de observación. “La luna es hermosa, pero es toda una diva”, comentó la astrónoma Aparna Venkatesan, de la Universidad de San Francisco. “Luna nueva significa que no tenemos luz lunar inundando el cielo, y como resultado sueles ver muchos más meteoros”.
Las Perseidas son una de las favoritas de todos los años porque tienden a producir brillantes bolas de fuego, y las temperaturas veraniegas hacen que sea más cómodo observarlas. “No tenemos que sufrir una fría noche de invierno para tener una buena vista de los meteoros”, señaló el astrónomo Zach Vanderbosch, del Observatorio McDonald en Texas.
Para una experiencia óptima, se recomienda mirar hacia arriba y dar a los ojos media hora para adaptarse a la oscuridad. Vanderbosch sugiere elegir una porción del cielo en la que concentrarse hasta que pase una estela rápida y brillante, incluso en la visión periférica, y evitar mirar el teléfono. “Hay algo simplemente mágico en ello”, expresó.

