El Gobierno de la República Dominicana confirmó la salida obligatoria de nueve diplomáticos cubanos y sus familiares del territorio nacional. La medida, que ha sido comunicada formalmente a la Embajada de Cuba, establece un plazo de siete días para que los involucrados abandonen el país, con fecha límite para el próximo 16 de agosto.
A través de un comunicado emitido este jueves, el Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX) informó que la decisión se tomó bajo el marco de las facultades que el derecho internacional otorga a los Estados receptores, apoyándose en las disposiciones de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. No obstante, las autoridades dominicanas han optado por mantener en reserva los motivos específicos que originaron esta determinación.
Discreción y manejo de relaciones bilaterales
La Cancillería dominicana enfatizó que el manejo de este asunto se realizará con la debida discreción para evitar afectaciones mayores en los vínculos bilaterales entre ambas naciones. Al respecto, el MIREX detalló:
“Al tratarse de comunicaciones diplomáticas, informamos que no se ofrecerán detalles adicionales sobre este tema”
Aunque las identidades de los funcionarios no han sido reveladas, reportes previos del diario Listín Diario sugieren que el grupo afectado podría integrar un total de 21 personas, sumando a los diplomáticos y a sus respectivos familiares.
Reacción del gobierno cubano
La medida ha generado una respuesta inmediata desde La Habana, donde el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, cuestionó la acción del Estado dominicano. El funcionario cubano sostuvo que la expulsión responde a influencias externas, señalando que:
“No hay otra explicación para esta acción que no sea el sometimiento del gobierno dominicano a las presiones del gobierno de EEUU, que, en su empeño de aislar a Cuba, se ha propuesto dañar nuestras relaciones diplomáticas con los países de la región”
Este incidente se suma a una serie de tensiones diplomáticas que Cuba ha experimentado recientemente con otros gobiernos de la región, como los casos de Ecuador y Costa Rica, donde también se han producido retiros de personal diplomático bajo argumentos de soberanía o preocupación por derechos humanos, situaciones que el régimen cubano suele atribuir a presiones de Estados Unidos.

