El mayor general retirado Juan Manuel Méndez García ha tomado las riendas de la dirección ejecutiva del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), en un momento crítico donde la seguridad vial es una prioridad nacional. Designado por el presidente Luis Abinader mediante el Decreto 551-26, Méndez sustituye a Milton Morrison, dejando tras de sí una institución que lucha contra una crisis de movilidad y una alta mortalidad en las carreteras.
El nuevo director recibe una gestión marcada por cifras alarmantes: durante el año 2025, se registraron 2,992 fallecimientos en las vías dominicanas, de los cuales más del 65% correspondían a motociclistas. Este escenario obliga a replantear no solo la fiscalización, sino la efectividad de las políticas públicas de transporte en el territorio.
Un parque vehicular dominado por las dos ruedas
Uno de los obstáculos más pesados para la nueva administración es el crecimiento descontrolado de las motocicletas, que ya representan el 57.9% del parque vehicular nacional con un total de 3.8 millones de unidades. La situación es preocupante, pues se estima que apenas entre el 0.3% y el 0.74% de sus conductores cuentan con la licencia correspondiente.
Este fenómeno se ha intensificado con el auge de los servicios de delivery, lo que ha sumado presión a la movilidad urbana debido a maniobras peligrosas y falta de regulación. El reto para el INTRANT será formalizar esta actividad económica sin criminalizar a quienes dependen de ella, garantizando que los repartidores tengan la preparación necesaria para circular.
Desafíos en la regulación de carga y antigüedad de vehículos
Por otro lado, el control de los vehículos pesados sigue siendo un dolor de cabeza. A pesar de las restricciones de horario y rutas, el incumplimiento persiste, como se evidenció recientemente en accidentes fatales en el Malecón de Santo Domingo. Las autoridades buscan implementar mecanismos más estrictos para que los vehículos de carga respeten los corredores logísticos establecidos.
A esto se suma el envejecimiento de los vehículos en circulación. Según datos de la DGII, el 62% del parque vehicular tiene más de una década de antigüedad, lo que hace urgente la puesta en marcha de una inspección técnica vehicular (ITV) rigurosa para evitar que unidades con fallas mecánicas sigan siendo un peligro en las calles.
La necesidad de una política de Estado integral
Méndez ha sido claro al señalar que el problema no puede ser resuelto de forma aislada. Al asumir su cargo, afirmó que “la responsabilidad corresponde a todo el país” y aseguró que “hará cumplir la ley”. Para lograrlo, requerirá una coordinación estrecha con la DIGESETT, la Policía Nacional, los ayuntamientos y otras instituciones del Estado.
Más allá de los operativos de tránsito, el éxito de su gestión dependerá de si logra instalar una política de Estado que trascienda su periodo en el cargo. El objetivo es pasar de la simple emisión de licencias a un sistema de educación vial, control de importaciones y fortalecimiento del transporte colectivo, evitando que el cambio de directores signifique simplemente un cambio de nombres sin soluciones reales para el caos vial.

