El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, denunció que fuerzas rusas lanzaron ataques contra los aeropuertos de Kiev y Borispol con el objetivo de sabotear las gestiones diplomáticas que busca la administración de Donald Trump. Los bombardeos ocurrieron este sábado, pocas horas antes de que los enviados estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, iniciaran su agenda de negociaciones con el gobierno de Vladímir Putin en Moscú.
Las ofensivas impactaron las terminales de Igor Sikorski y Borispol, instalaciones que no operan para vuelos civiles desde el inicio de la invasión rusa en 2022. Zelensky calificó estas acciones como una provocación directa contra el proceso de paz que Washington intenta impulsar.
Provocaciones en medio de la labor diplomática
A través de sus redes sociales, el mandatario ucraniano detalló la naturaleza de los ataques, señalando que fueron actos premeditados.
“Durante la noche se produjeron ataques rusos de carácter demostrativo contra nuestros aeropuertos, en Kiev y en Borispol. Fueron deliberados, algo que no ocurría desde hacía bastante tiempo”
Según el líder ucraniano, la agresión es una respuesta de Moscú ante la posibilidad de que los emisarios de Estados Unidos utilicen el espacio aéreo ucraniano para aterrizar en el país.
“Está claro que estos ataques rusos contra los aeropuertos son una reacción a las conversaciones y a los preparativos ante la posibilidad de que la parte estadounidense utilice un avión para viajar a Ucrania y aterrizar en el aeropuerto de Kiev o en el de Borispol”
El presidente Zelensky también criticó el uso de drones iraníes tipo “Shahid” por parte de las fuerzas rusas durante estos ataques, contrastando la agresividad militar con los esfuerzos de diálogo de la diplomacia estadounidense.
Contexto de la misión de los enviados de Trump
La visita de Witkoff y Kushner a Moscú se realiza con la misión de presentar una propuesta para detener el conflicto armado. Donald Trump ha respaldado la iniciativa, asegurando que los enviados llevan un plan de paz, tras haber afirmado anteriormente su capacidad para resolver conflictos internacionales. Mientras tanto, el Kremlin ha mantenido una postura más cautelosa, indicando que aún no hay condiciones reales para detener las hostilidades.
A pesar de la tensión generada por los bombardeos, el gobierno de Ucrania ha mantenido una tregua aérea unilateral para facilitar el traslado de la delegación de Estados Unidos. Zelensky aseguró que su país no pondrá obstáculos a la diplomacia, pero advirtió que Rusia deberá asumir las consecuencias de cualquier incidente que afecte a los enviados de Washington.
Perspectivas sobre el fin de la guerra
Aunque se espera que las conversaciones mediadas por Estados Unidos puedan reactivarse en septiembre, autoridades militares ucranianas, como Kyrylo Budanov, consideran que un alto al fuego real podría tardar hasta la primavera de 2027. Por su parte, Vladímir Putin se mostró abierto a recibir a los representantes estadounidenses, aunque descartó una cumbre de tres partes a menos que se logre un acuerdo de paz definitivo.
Ante la falta de reciprocidad rusa frente a la tregua propuesta por Kiev, Zelensky anunció que Ucrania revisará sus operaciones en el espacio aéreo ruso la próxima semana, aunque garantizó que la seguridad de los emisarios de Estados Unidos en territorio ucraniano no se verá comprometida.

