Con el objetivo de blindar la seguridad en la zona de la Hoya de Enriquillo y frenar el contrabando, el Gobierno de la República Dominicana dio inicio a la construcción de una verja perimetral que abarcará 14.5 kilómetros en la frontera con Haití. La obra, ubicada en la provincia Independencia, busca fortalecer el control territorial y combatir el tráfico irregular de mercancías que ha afectado la zona por décadas.
El Ministerio de Defensa detalló que esta nueva infraestructura contará con una altura de 3.9 metros (13 pies), además de integrar seis torres de vigilancia y 35 alcantarillas. Para facilitar el movimiento de las tropas y asegurar una respuesta rápida ante cualquier eventualidad, el proyecto incluye calles de patrullaje de siete metros de ancho situadas a ambos lados de la estructura.
Fortalecimiento de la seguridad fronteriza
Esta iniciativa forma parte de la segunda etapa del plan estratégico “Frontera Fuerte”, una estrategia gubernamental que combina presencia militar, tecnología avanzada e infraestructura para garantizar el control del territorio. Según explicó el Ministerio de Defensa, la obra también pretende que el intercambio comercial en la zona sea más ordenado y se realice bajo el cumplimiento de las leyes dominicanas.
El ministro de Defensa, Carlos Antonio Fernández Onofre, señaló que el sistema de vigilancia está altamente tecnificado, contando con 1,500 luminarias solares, fibra óptica, cámaras inteligentes y una red de drones que se maneja desde el centro de control del Ministerio. A este despliegue se suman unos 11,000 militares encargados de las distintas líneas de defensa.
Avances del proyecto Frontera Fuerte
Hasta el momento, el plan ha logrado la construcción de aproximadamente 55 kilómetros de verja, de los cuales 38 se encuentran en la frontera norte. Se han levantado tramos similares en provincias como Elías Piña, Independencia y Pedernales.
Este avance en infraestructura se suma a las políticas de control migratorio que el Ejecutivo mantiene activas. Desde octubre de 2024, el país ejecuta un plan de repatriaciones que busca retornar a 10,000 haitianos por semana, registrando un total de 250,429 deportaciones de personas indocumentadas entre enero y julio de este año.

