La Dirección General de Migración (DGM) mantiene un despliegue constante de vigilancia en todo el territorio nacional, logrando la detención de 1,348 personas en situación irregular durante la última jornada. Como parte de estas labores, las autoridades realizaron la devolución de 1,126 ciudadanos haitianos a través de los cuatro puntos de control en la frontera este miércoles.
Estas acciones de control se han intensificado en los últimos días. El martes previo, el organismo reportó la captura de 1,404 individuos y la entrega de 1,217 personas a las autoridades de Puerto Príncipe. Esta tendencia de vigilancia sostenida se refleja en las cifras del periodo comprendido entre el 11 y el 13 de septiembre, donde la DGM registró un total de 4,130 interdictados, lo que representa un promedio de 1,377 detenciones diarias, junto con la repatriación de 3,604 personas durante ese fin de semana.
Resultados de la gestión migratoria en agosto
El impacto de las políticas de control migratorio implementadas por la gestión gubernamental también se evidencia en los registros del mes de agosto. Durante ese mes, el organismo reportó 36,005 aprehensiones y un total de 34,195 deportaciones, manteniendo un ritmo de salida de aproximadamente 1,184 personas cada día.
Este fortalecimiento de la seguridad fronteriza y el control de la migración irregular es una prioridad de la administración actual, ejecutándose mediante un trabajo conjunto entre agentes de la Dirección General de Migración, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional en diversas zonas del país para garantizar el orden y el cumplimiento de las leyes.
Distribución de las detenciones por provincias
En la jornada más reciente, las provincias de la zona sur fueron las que registraron la mayor actividad de control, concentrando 505 de las 1,348 retenciones realizadas. La provincia de Elías Piña lideró estas cifras con 255 casos detectados. Asimismo, se reportaron intervenciones en otras localidades como Independencia, Pedernales, San Cristóbal, Barahona y Bahoruco.
La DGM reiteró que, una vez concluidos los procedimientos legales correspondientes, todas las personas que no logren acreditar una situación migratoria legal son trasladadas hacia los puntos fronterizos para su entrega formal a las autoridades del país vecino.

