El sistema financiero de la República Dominicana manifestó su capacidad para manejar un eventual nuevo ciclo de tasas de interés, luego de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidiera elevar su tasa de referencia a un rango de entre 3.75 % y 4 %. Este movimiento en la economía norteamericana, motivado por la persistente inflación en ese país, plantea la posibilidad de que el Banco Central dominicano deba realizar ajustes similares para mantener el equilibrio económico.
La Asociación de Bancos de Ahorro y Crédito y Corporaciones de Crédito (Abancord) aclaró que, si bien las decisiones de la Fed son un referente global, la política monetaria en el territorio nacional se basa en el análisis de riesgos locales, la inflación interna y los niveles de liquidez que la autoridad monetaria evalúa en sus sesiones.
Fortaleza del sistema bancario
Cristina de Castro, presidenta de Abancord, explicó que el costo de los préstamos en el mercado local depende de múltiples elementos, tales como la tasa de política monetaria (TPM), la disponibilidad de recursos, la captación de fondos y la oferta de crédito disponible. Al respecto, la directiva señaló:
“Ante variaciones en las tasas internacionales, la transmisión hacia los mercados locales suele darse de manera gradual. Desde el sector bancario monitoreamos continuamente estas variables con el compromiso de mantener una oferta de crédito competitiva, eficiente y adecuada a las necesidades de personas”
El gremio enfatizó que la banca dominicana posee niveles de capitalización, solvencia y liquidez lo suficientemente altos como para gestionar estos cambios con prudencia, asegurando que el flujo de préstamos hacia los hogares y los sectores productivos no se detenga.
Perspectivas de los sectores productivos
Diversos representantes del sector privado analizaron el impacto de la medida estadounidense. César Dargam, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), comentó que la tasa de la Fed sirve como guía para las autoridades locales, pero subrayó que existe margen para maniobrar y ajustar los tiempos. Según Dargam, las autoridades estarán vigilantes ante las próximas revisiones de la Fed antes de que finalice el año para determinar si la tendencia al alza es permanente.
Por su parte, Jennifer Troncoso, directora ejecutiva de la Organización Nacional de Empresas Comerciales, propuso mantener un diálogo constante entre la banca y las empresas para medir el efecto de estas variaciones en la inflación y el costo de los préstamos. En una línea similar, Fernando Pinales, presidente de la Confederación Dominicana de la Micro, Peña y Mediana Empresa (Codopyme), advirtió que este ajuste impacta los costos generales y los aranceles, afectando directamente a las pequeñas y medianas empresas.
Riesgos para la economía nacional
Desde la perspectiva política, Haivanjoe Ng Cortiñas, titular de la Secretaría de Asuntos Económicos de la Fuerza del Pueblo, hizo un llamado a que el país se prepare para este nuevo escenario financiero. Ng Cortiñas advirtió que el incremento de tasas en Estados Unidos puede influir en el tipo de cambio, la deuda pública, el crecimiento económico y la inflación.
El dirigente señaló que el aumento de los rendimientos en dólares podría atraer capitales hacia activos estadounidenses, presionando el valor del peso dominicano, por lo que sugirió que el Banco Central podría necesitar intervenir en el mercado cambiario para mitigar estos efectos.

