La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social de España, Yolanda Díaz, ha centrado su actividad política en una búsqueda de liderazgo internacional para dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Mientras la agenda interna española se ve afectada por tensiones diplomáticas y la situación en Ceuta, la funcionaria ha desplegado una estrategia de contactos globales para asegurar su candidatura en la votación de noviembre.
Díaz ha mantenido una intensa agenda de diplomacia laboral, realizando al menos 13 encuentros con ministros, embajadores y líderes sindicales de diversas naciones. Esta movilización internacional busca consolidar el respaldo necesario para su postulación a la dirección de la agencia de las Naciones Unidas, tras recibir el apoyo oficial del Gobierno español en junio pasado.
Diplomacia y contactos globales
En un periodo de apenas dos semanas, la ministra ha sostenido conversaciones con representantes de países como Canadá, Corea del Sur, Reino Unido, Alemania y Palestina. Asimismo, ha buscado acercamientos con delegaciones de Suiza, República Dominicana, Malaui y Lituania, además de entablar diálogos con figuras sindicales de peso como Jean Pierre-Farandou de Francia y Andrew Western del Reino Unido.
Este despliegue internacional ha coincidido con una reducción de su participación en los asuntos de política doméstica en España. Las agendas oficiales muestran que los temas de diálogo social nacional y las responsabilidades ministeriales habituales han pasado a un segundo plano frente a su campaña en el extranjero.
Propuesta de cambio y retos financieros
Durante su presentación en Ginebra, Díaz planteó la necesidad de transformar la organización, señalando que
“la opción del continuismo no es posible”
, en alusión al actual director, Gilbert F. Houngbo. La propuesta de la vicepresidenta se enfoca en resolver la crisis presupuestaria de la OIT, causada en parte por la falta de pago de miembros como Estados Unidos, sugiriendo la búsqueda de financiamiento a través de bancos regionales de inversión.
La competencia para la dirección es alta. Además de Houngbo, quien busca la continuidad, se encuentra el exministro peruano Javier González-Olaechea, cuya plataforma se centra en la tecnología y los derechos fundamentales. La candidatura de Díaz también enfrenta críticas de sectores empresariales y observaciones previas de la OIT sobre el cumplimiento de convenios de consulta en España.
Postura ante la crisis en Ceuta
Respecto a los asuntos nacionales, Díaz intervino en el Congreso para abordar la crisis migratoria en Ceuta, calificándola como
“la crisis humanitaria más grave de las últimas décadas”
. Durante su intervención, criticó la gestión de la oposición y señaló que los cruces fronterizos responden a necesidades básicas de subsistencia, rechazando términos que sugieran una invasión y pidiendo una respuesta basada en los derechos humanos.
La elección definitiva de la OIT se llevará a cabo mediante voto secreto en noviembre, tras una serie de rondas de eliminación en las que participarán gobiernos, sindicatos y patronales.

