El perfil de los compradores extranjeros en el mercado inmobiliario español está experimentando una transformación profunda, caracterizada por un mayor poder adquisitivo y una tendencia hacia la residencia permanente en lugar de la simple adquisición de segundas viviendas. Según un reporte de la Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI), los no residentes están pagando, en promedio, un 35% más por metro cuadrado que los compradores locales.
Las cifras de 2025 reflejan este cambio en la dinámica del sector. Mientras que el precio medio pagado por los nacionales fue de 1,839 euros por metro cuadrado, los extranjeros alcanzaron los 2,479 euros. Además, el desembolso promedio para la compra de una propiedad por parte de los extranjeros se situó en 204,365 euros, lo que representa un incremento del 40% si se compara con los niveles registrados en 2019.
Cambio en el modelo de residencia y procedencia
El informe destaca que la demanda ya no se limita únicamente a la compra de casas de vacaciones. Durante 2025, los extranjeros que ya residen en España ocuparon el 11.6% del mercado, mientras que los no residentes representaron el 7.2%. Este fenómeno sugiere que los nuevos compradores buscan establecer proyectos de vida definitivos en territorio español.
La diversidad de los compradores también ha crecido. Además de los tradicionales mercados de Reino Unido, Alemania y Marruecos, se observa una presencia significativa de personas provenientes de Estados Unidos, Países Bajos, Bélgica, Suecia y Polonia. Países como Suiza, Alemania, Estados Unidos y Suecia se posicionan como los que realizan los pagos más elevados por metro cuadrado.
Distribución geográfica y nuevas tendencias
En cuanto a la ubicación de las propiedades, la Comunidad Valenciana, Baleares, Canarias y Andalucía continúan liderando las transacciones internacionales. No obstante, se ha detectado un interés emergente por las zonas residenciales del norte de España, motivado por la búsqueda de mejores entornos, la conectividad, el teletrabajo y la calidad de vida en lugares menos congestionados.
La UCI concluye que la demanda internacional se ha consolidado como un pilar estructural del sector residencial en España, lo que obliga a las entidades financieras e inmobiliarias a desarrollar servicios de asesoría y esquemas de financiamiento mucho más especializados para este perfil de cliente.

