La socióloga Rosario Espinal desmintió públicamente las afirmaciones de que su postura busca la eliminación del derecho al voto para los dominicanos residentes fuera del país. La académica aclaró que su planteamiento se centra en evitar que el Estado dominicano invierta en un sistema de votación en el exterior que resulta sumamente costoso y que no garantiza un aumento en la participación ciudadana.
Espinal precisó que su observación surge tras un estudio realizado por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH) y el Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL), con el apoyo de la Junta Central Electoral (JCE). Dicho informe reveló que la abstención en las elecciones de 2024 alcanzó un crítico 81% entre los votantes en el extranjero, una cifra significativamente mayor a la registrada en procesos anteriores.
Desafíos logísticos y costos elevados
La especialista señaló que, aunque el estudio sugiere aumentar los centros de votación para reducir la abstención, esto representa un reto logístico y financiero casi inalcanzable. Debido a la gran dispersión de la diáspora dominicana, principalmente en la costa este de Estados Unidos y en diversas partes de Europa, la administración de nuevos centros de votación implicaría un gasto excesivo sin asegurar que los migrantes decidan participar más.
Al respecto, Espinal subrayó la complejidad del tema al mencionar que:
“No dije que se elimine el voto en el exterior, sugerí que el país no se embarque en un sistema costosísimo, porque aún se establezcan más centros de votación en el exterior, no hay garantías de que los migrantes dominicanos aumentarán su nivel de votación.”
Asimismo, la socióloga cuestionó la viabilidad actual de implementar el voto por internet o correo, argumentando que la clase política nacional aún no cuenta con las condiciones para evitar que los resultados sean cuestionados bajo alegatos de fraude.
Tendencia de la abstención en la diáspora
La autora del análisis comparó la evolución del registro de votantes con la participación real. Explicó que, mientras el número de dominicanos registrados en el exterior creció de 384,523 en 2016 a 863,784 en 2024, la abstención no disminuyó, sino que aumentó del 51% al 81% en ese mismo periodo.
Finalmente, Espinal explicó que el desapego político de los migrantes es un fenómeno común en otros países, donde la abstención suele superar el 70%. Según su análisis, aunque los dominicanos en el extranjero mantienen vínculos afectivos y económicos con la nación a través de las remesas, tienden a distanciarse de la dinámica política cotidiana del país.

