El dominicano Andersson García, conocido en el mundo del baloncesto como “Andy”, ha dejado claro que su motor principal es la energía y el deseo de contagiar esa intensidad a sus compañeros. El jugador de 26 años, originario de Moca, atraviesa un nuevo capítulo en su carrera tras haber pasado por la NBA y estar ahora consolidado en el conjunto español del Río Breogán.
García, quien ha sido comparado con figuras como Dennis Rodman por su estilo de juego, relató cómo su trayectoria ha sido una constante lucha por cumplir sus metas. Desde que salió de la República Dominicana a los 18 años sin dominar el inglés, hasta alcanzar la máxima categoría del básquetbol mundial, el jugador ha mantenido una disciplina férrea.
Un camino de superación y disciplina
El camino no fue sencillo. García recordó los momentos de frustración al emigrar a Estados Unidos, donde la barrera del idioma le impedía incluso pedir agua o ir al baño. Sin embargo, esa dificultad lo obligó a adaptarse rápidamente, utilizando herramientas como tablets para entender las instrucciones de sus entrenadores en la cancha.
Su ética de trabajo se refleja en las horas extra que dedicaba en la universidad, llegando a realizar hasta 2,000 tiros después de los entrenamientos para ganar seguridad. Sobre su estilo de juego, el dominicano explicó:
“Yo me catalogo más como un jugador enérgico porque me gusta contagiar a mis compañeros con esa garra. Es cierto que en la cancha soy más defensivo que ofensivo, pero tengo herramientas para poder usarlas en ataque también.”
El sueño de la NBA y su impacto en el Breogán
Uno de los puntos más altos de su carrera fue su paso por los Utah Jazz en la NBA. García recordó con emoción su debut, donde logró jugar 48 minutos y registrar una actuación destacada con 7 puntos, 11 rebotes, 6 asistencias y 3 robos. El jugador confesó que ver su nombre en el jersey fue un momento que lo dejó sin palabras.
Actualmente, en el Río Breogán, el jugador se siente respaldado por la afición de Lugo, algo que considera vital para su desempeño. Tras superar complicaciones con su visado que retrasaron su llegada, García se enfoca ahora en ayudar al equipo a lograr resultados históricos en la ACB.
Compromiso con sus raíces
Más allá de las canchas, el jugador mantiene un vínculo fuerte con su tierra. García reveló que ha gestionado ayuda con el ministro de Deportes de la República Dominicana, Kevin Cruz, para mejorar las instalaciones del club Rodrigo Cervantes en Moca, donde inició su camino deportivo. Su meta es dejar un legado que beneficie a los jóvenes talentos de su comunidad.

