A pesar de enfrentar uno de los aranceles promedio más altos para ingresar al mercado de Estados Unidos, las exportaciones de la República Dominicana mostrarán un incremento de dos dígitos, alcanzando un crecimiento estimado del 14% durante el año 2026. Este pronóstico surge de un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que analiza la actual transformación del comercio global.
El informe revela que el país tiene que lidiar con un arancel promedio del 10.4% para sus productos hacia el principal socio comercial, posicionándose como la cuarta nación de la región con la tasa más elevada en este rubro, solo por detrás de Haití (20.9%), Brasil (16.6%) y Uruguay (11.9%). No obstante, esta cifra se mantiene por debajo del promedio del 11% que el resto del mundo enfrenta para comerciar con la economía estadounidense.
Liderazgo en servicios modernos
La Cepal destacó que la República Dominicana es uno de los países que presenta un dinamismo notable en la exportación de servicios modernos. Según José Manuel Salazar, secretario ejecutivo del organismo, mientras potencias como México y Brasil dominan el volumen total de estas exportaciones, naciones de menor tamaño como la dominicana, Costa Rica y Uruguay lideran en ritmo de crecimiento.
“Costa Rica y Uruguay encabezan, con un 16 por ciento anual de crecimiento promedio, seguidos por Colombia y la República Dominicana, con 13 por ciento cada uno. Este contraste sugiere que el desempeño exportador responde, no solo a condiciones de los mercados, sino a políticas deliberadas y capacidades institucionales que permiten a los países de menor tamaño escalar posiciones de forma sostenida”
El estudio diferencia entre los servicios tradicionales, como el transporte, la construcción y la hotelería, y los servicios modernos, que se basan en tecnologías de la información, servicios financieros, profesionales y de investigación y desarrollo.
Recomendaciones para el desarrollo nacional
Para mantener este impulso económico, el secretario de la Cepal sugirió al país fortalecer sus políticas de producción, diversificar los destinos de sus ventas y acelerar la adopción de energías renovables. Salazar enfatizó la importancia de crear vínculos más fuertes con la producción local y expandir la oferta de servicios tecnológicos.
“Ya hay servicios modernos en la República Dominicana, pero el potencial de crecimiento es muy grande. Diversificar destinos de exportación y orígenes de inversión, en la medida de lo posible; profundizar la integración intrarregional en una etapa más funcional y pragmática. Para República Dominicana una de las prioridades es el tema del encadenamiento”
Finalmente, el informe señala un cambio en el flujo comercial mundial, donde Estados Unidos ha reducido sus compras a China y la Unión Europea, incrementando en su lugar su intercambio con la región de América Latina y el Caribe, consolidando a Latinoamérica como un proveedor estratégico en el nuevo orden comercial.

