El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) se encuentra en un proceso de auditoría de las capacidades reales de la República Dominicana para determinar su posible inserción en la cadena de valor de la fabricación de semiconductores. Tras más de un año de la implementación de la Estrategia Nacional de Fomento a la Industria de Semiconductores (ENFIS), la gestión gubernamental trabaja en identificar oportunidades de inversión y fortalecer la infraestructura necesaria para atraer este tipo de tecnología de alto valor agregado.
Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, titular del MICM, explicó que el enfoque actual consiste en evaluar la logística, el talento humano y la infraestructura del país para entablar diálogos con la industria bajo estándares internacionales. El funcionario detalló que se han mantenido acercamientos con diversas empresas para presentar las ventajas competitivas del país, aunque aclaró que estos procesos se encuentran en etapas de exploración y no representan inversiones confirmadas todavía.
Desafíos técnicos y económicos para la manufactura avanzada
Expertos en el área tecnológica señalan que la industria de los chips requiere de niveles de inversión y especialización muy elevados. Al respecto, Baldo Dalporto, especialista en electrónica aplicada a la física, sugirió que el país podría avanzar mediante proyectos específicos de diseño, pruebas, ensamblaje y encapsulado, en lugar de intentar una producción masiva de inmediato.
Por su parte, datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) indican que una planta con capacidad para producir 50,000 obleas mensuales requeriría una inversión mínima de US$ 15,000 millones. En este sentido, la estrategia busca no solo atraer capital, sino garantizar que el país cuente con la estabilidad eléctrica, el acceso al agua y la formación de ingenieros especializados que demanda este sector.
Fortalecimiento del marco de incentivos y talento humano
Para potenciar este desarrollo, el MICM ha diseñado un esquema de incentivos complementarios que busca ir más allá de los beneficios fiscales tradicionales. El objetivo es mejorar la agilidad en los procesos aduaneros y establecer mecanismos de cofinanciación para la capacitación de personal altamente calificado.
Roselyn Amaro Bergés, vicepresidenta ejecutiva de la Asociación Dominicana de Exportadores (Adoexpo), subrayó la importancia de pasar de la planificación a la ejecución efectiva. La representante empresarial enfatizó que la meta debe ser crear un ecosistema que permita a las industrias crecer e innovar dentro del territorio nacional, apoyándose en la seguridad jurídica y la estabilidad que ofrecen los regímenes de zonas francas.
Finalmente, la estrategia gubernamental contempla la coordinación entre el sector privado, las universidades y las instituciones públicas para asegurar que la fuerza laboral dominicana esté a la altura de las exigencias tecnológicas globales, buscando que el país no solo sea un destino de ensamblaje, sino un centro de valor agregado.

