El ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, lideró un encuentro estratégico con los mandos de la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea para evaluar cómo evoluciona la crisis en Haití y cómo esto podría afectar la seguridad nacional. En dicha reunión, se determinó que la situación actual en la zona fronteriza no requiere medidas de excepción, por lo que no hay planes de cerrar la frontera y el comercio y la vida diaria seguirán funcionando sin cambios.
Vigilancia constante en la zona fronteriza
Durante el encuentro, que contó con la presencia de directores del Cesfront y del C5i, se subrayó que las Fuerzas Armadas mantienen un esquema de monitoreo permanente para anticiparse a cualquier evento que pueda desestabilizar la región. El objetivo es asegurar que tanto la soberanía como la tranquilidad de las comunidades fronterizas se mantengan intactas.
Aunque no se aplicarán medidas extraordinarias por ahora, las autoridades militares seguirán analizando la información de inteligencia que llega desde Haití. Esto se hace con el fin de estar listos para reaccionar de forma preventiva y proporcional si el escenario cambia.
Compromiso con la estabilidad y la economía
El teniente general Fernández Onofre enfatizó que es vital que todos los componentes militares y organismos del Estado trabajen coordinados para que las decisiones se tomen con base en datos reales y objetivos. El Ministerio de Defensa aseguró que su prioridad es proteger el territorio y a los ciudadanos sin interrumpir las actividades económicas y sociales que se desarrollan en la frontera.
La estrategia de las Fuerzas Armadas busca un equilibrio entre la firmeza para defender la soberanía y la prudencia necesaria para no afectar la dinámica cotidiana de las personas que viven y trabajan en la zona limítrofe.

