Manuel “Cocaína” García, destacado lanzador cubano de 46 años, dejó una huella imborrable en la pelota invernal de la República Dominicana durante la década de 1950. El jugador, originario de Manacas, Cuba, formó parte de equipos emblemáticos de la liga local, incluyendo a las Estrellas Orientales y los Tigres del Licey, dejando un registro que combina su capacidad en el montículo y su efectividad en el plato.
Trayectoria y estilo de juego
El apodo de García, conocido en su país como “la droga del béisbol cubano”, no hacía referencia a sustancias ilícitas, sino a la capacidad de sus lanzamientos de recta y curva para dejar completamente desorientados a los bateadores rivales. Su paso por el béisbol dominicano incluyó una actuación en 1951 con un récord de 1-1 y una efectividad de 4.73 en 13.1 entradas lanzadas.
En su faceta como bateador, García mostró destellos de gran talento. Durante su participación con los Paquidermos, logró un promedio de .167 con un doble, mientras que con el Licey su rendimiento fue superior, alcanzando un promedio de .375 tras 8 turnos al bate. Previamente, en el campeonato de 1937, defendió la camiseta de las Estrellas Orientales con un promedio de .254 y un récord de 5-3 como lanzador.
Raíces y llegada al país
La conexión de García con el territorio dominicano se remonta a febrero de 1929, cuando integró el equipo de las Estrellas Cubanas en una gira de exhibición por el país. Bajo la dirección de Pelayo Chacón, el conjunto cubano recorrió las líneas de cal dominicanas antes de que el lanzador decidiera establecerse en la isla para jugar con el Licey esa misma temporada.
Su llegada al club azul fue posible gracias a una gestión del entonces presidente del Licey, el doctor José E. Aybar, quien logró recaudar 12,000 dólares entre los seguidores más influyentes del equipo para contratar a los peloteros cubanos. García formó parte de un grupo de importados que incluía a figuras como Alejandro Oms, Ramón Bragaña, Pelayo Chacón y Pedro Arango.
Hitos históricos del béisbol local
El archivo histórico del béisbol dominicano también registra otros momentos significativos en fechas similares. En 1958, el lanzador Bennie Daniels consiguió la primera blanqueada en el Estadio Leonidas Radhamés (actual Estadio Cibao) al vencer 7-0 a las Águilas Cibaeñas. Asimismo, en 1960, el zurdo Guayubín Olivo logró ponchar a 13 bateadores en una victoria del Licey sobre las Águilas, y en 2022, los Tigres del Licey encadenaron su quinta victoria consecutiva al derrotar 2-1 a las Estrellas Orientales.

