El panorama de la investigación histórica en la República Dominicana ha experimentado una transformación profunda, consolidando la teoría materialista de la historia como la corriente predominante en la actualidad. Este enfoque, que destaca por su capacidad para captar la realidad social dominicana en su totalidad y movimiento, ha ganado terreno frente a las visiones tradicionales tras el fin de la dictadura de Trujillo.
La base del estudio histórico en el país tiene sus raíces en la labor de José Gabriel García, reconocido como el Padre de la Historia Dominicana. Su trabajo, centrado en una visión liberal y nacionalista, sentó las bases para la reconstrucción del relato nacional mediante obras clave como su Compendio de Historia de Santo Domingo. Gracias a su legado, el 13 de enero se celebra el Día Nacional del Historiador, una fecha establecida mediante el decreto presidencial 562-20 por el presidente Luis Abinader.
Las raíces del pensamiento histórico dominicano
Históricamente, la producción intelectual ha estado influenciada por diversas corrientes. Entre ellas destaca el positivismo hostosiano, impulsado por el pensador Eugenio María de Hostos, quien promovió la ciencia y el espíritu crítico frente a la enseñanza escolástica. Este método buscaba entender la historia a través de las necesidades humanas y las relaciones de causa y efecto, otorgando al ser humano el papel central en el desarrollo de las naciones.
Por otro lado, durante la era de Trujillo, surgió el irracionalismo historiográfico. Esta corriente fue utilizada por la intelectualidad de la época para justificar la dictadura, presentando el régimen como un periodo de luz frente a un pasado de caos, y utilizando la identidad hispánica como herramienta política. No obstante, también existió la corriente erudita o ilustrada, que se enfocó en la investigación documental y que, tras la caída de la dictadura, permitió un análisis más objetivo de la historia nacional.
El auge del enfoque marxista y la investigación social
En las últimas décadas, la historiografía marxista ha revolucionado la disciplina al romper con los modelos culturales y políticos tradicionales. Este enfoque ha permitido un análisis más integral del desarrollo socioeconómico, jurídico y político del país, cuestionando las versiones unilaterales impuestas por las clases dominantes durante siglos.
Entre las líneas de investigación más importantes de esta corriente se encuentran:
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Análisis global y social: Estudios que abarcan desde la época colonial hasta la actualidad, analizando la estructura de clases y los procesos de desarrollo. -
Desmitificación del periodo colonial: Investigaciones que rescatan el papel de los afrodescendientes y mulatos en la identidad nacional, y cuestionan las narrativas sobre la esclavitud. -
Desarrollo del capitalismo: Estudios sobre la transición hacia una economía agroexportadora y la influencia del capital extranjero en la industria azucarera. -
Revisión de personajes históricos: La revalorización de figuras que fueron omitidas por la historia oficial y la crítica a los mitos de los “Padres de la Patria”. -
Estudios de género y movimientos sociales: El rescate del papel fundamental de la mujer en la historia dominicana y el análisis de las luchas obreras y sociales del siglo XX.
Este ecosistema de investigación, compuesto por diversos intelectuales y científicos sociales, continúa permitiendo que el pueblo dominicano reconstruya su memoria histórica con una visión más completa y veraz de su identidad.

