El sistema político dominicano está preparado para enfrentar cualquier eventualidad en los comicios de 2028, incluyendo una posible segunda vuelta electoral, sin que se produzcan rupturas o interrupciones en el orden democrático del país. Así lo sostiene un análisis editorial que descarta escenarios de colapso institucional, pese a las preocupaciones de algunos analistas sobre el desgaste de los partidos tradicionales.
Sociólogos y expertos en encuestas han manifestado su inquietud por el deterioro de los partidos políticos y el riesgo de un estallido social contra el sistema, debido a la ineficiencia en la administración pública y al empoderamiento de sectores que utilizan las redes sociales y medios alternativos para expresar críticas virulentas contra políticos, funcionarios y líderes de la oposición. Estos analistas consideran que ciertos influencers podrían incursionar en la política partidaria, aprovechando alguna de las 38 franquicias reconocidas por la Junta Central Electoral.
No obstante, el editorial descarta que este descontento derive en una ruptura del sistema democrático. Se reconoce que, aunque existe el temor de que una candidatura de sectores marginados, con capacidad de movilización en redes, pueda forzar una segunda vuelta electoral como la de 1996 entre Peña Gómez y Leonel Fernández, el sistema político dominicano tiene la fortaleza para absorber esa presión sin colapsar.
Preocupaciones sobre el desgaste partidario y el rol de los grupos fácticos
Los analistas señalan que la segunda vuelta podría ser utilizada para aumentar influencias y forzar negociaciones que representen riesgos para la democracia. Sin embargo, reconocen que los grupos fácticos y el sector empresarial actuarán para preservar el sistema, ya que serían los más afectados por una ruptura democrática. También se mencionan mensajes contradictorios sobre el papel de la embajada de Estados Unidos, que supuestamente ha favorecido a Gonzalo Castillo sobre Leonel Fernández, aunque se cuestiona qué riesgo representan los candidatos del sistema para la administración de Donald Trump.
El editorial concluye que el sistema de partidos políticos dominicano no ha colapsado y que, a pesar de la existencia de 40 partidos reconocidos por la JCE, siempre habrá espacio para opciones de izquierda, derecha, centro y ultraderecha, incluso aquellas que surjan de las redes sociales. Los partidos tradicionales —PRM, PLD y FP— continuarán desempeñando su papel sin riesgo de rupturas oportunistas, como ha ocurrido en procesos electorales anteriores para la presidencia de la República.

