La República Dominicana entregó formalmente este jueves la Presidencia Pro Tempore del Consejo de la Integración Social Centroamericana (CIS) a Belice, durante la octogésima tercera reunión ordinaria del organismo, donde también se aprobó el Plan Estratégico Institucional 2027-2029 de la Secretaría de la Integración Social Centroamericana (SISCA).
La coordinadora general del Gabinete de Coordinación de Política Social, Geanilda Vásquez, encabezó la delegación dominicana que representó al país durante el período enero-junio de 2026. La representante beliceña, Thea García Ramírez, asumió la nueva presidencia del Consejo.
Gestión dominicana y relevo
Durante la ceremonia de traspaso, las autoridades resaltaron la importancia de mantener la cooperación entre los países miembros para enfrentar desafíos comunes en desarrollo social. Vásquez explicó que, bajo el liderazgo dominicano, el organismo impulsó iniciativas centradas en fortalecer la protección social adaptativa, los sistemas de cuidados, la seguridad alimentaria, la cultura de paz y la preparación regional ante fenómenos climáticos.
García Ramírez, por su parte, aseguró que Belice dará continuidad a la agenda regional mediante el fortalecimiento del diálogo político, la formulación de políticas públicas basadas en evidencia y el intercambio de experiencias entre los Estados miembros.
Plan estratégico y agenda regional
Durante la reunión, los representantes de los países del CIS conocieron los avances de la agenda institucional de la SISCA y aprobaron su Plan Estratégico Institucional para el período 2027-2029. También analizaron los efectos del fenómeno climático de El Niño y los resultados de un estudio sobre el Sistema Nacional de Cuidados de El Salvador.
Los Estados miembros aprobaron los actos normativos derivados del encuentro, con el objetivo de fortalecer la coordinación regional en políticas sociales y desarrollo sostenible.
El CIS, como órgano especializado del SICA, coordina iniciativas para reducir las brechas sociales en la región mediante políticas públicas conjuntas, cooperación técnica e intercambio de experiencias. La Presidencia Pro Tempore rota periódicamente entre los Estados integrantes, que definen prioridades comunes en áreas como protección social, seguridad alimentaria, atención a poblaciones vulnerables, gestión del riesgo y sistemas de cuidados.

