El Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente, que también abarca a las niñas, tiene su origen en República Dominicana, donde se celebró el Primer Encuentro de Mujeres Afrodescendientes de América Latina y el Caribe en 1992. La conmemoración busca poner en el centro las luchas, resistencias y contribuciones de este grupo a la sociedad.
La fecha sirve para destacar el legado cultural y el papel fundamental que las mujeres afrodescendientes han tenido en la construcción de comunidades, así como su histórica resistencia frente al racismo estructural, la discriminación y las distintas formas de violencia y desigualdad que enfrentan.

