El luchador francomacorisano Jonathan Elysee Martínez se colgó la medalla de bronce en la categoría de 67 kilogramos de lucha grecorromana, luego de vencer al representante de México en un combate muy reñido. El atleta dedicó su triunfo a su familia, su entrenador y a la República Dominicana.
Martínez aseguró que la victoria fue el resultado de meses de preparación enfocada en su rival, quien lo había derrotado en el torneo clasificatorio de Panamá. “El combate estuvo muy cerrado. Desde hacía tiempo venía preparándome, porque ese rival fue quien me ganó en el clasificatorio. Ya lo venía estudiando y tenía la mente puesta en este encuentro”, expresó.
Resistencia en el combate y fe inquebrantable
El atleta detalló que el enfrentamiento exigió una preparación física y técnica intensa, debido a las estrictas reglas de la lucha grecorromana, donde no se permite atacar por debajo de la cintura. Durante la base de entrenamiento de la federación, fortaleció su defensa con el apoyo de sus entrenadores. En un momento crítico, cuando estuvo a punto de salir del área, resistió. “Pensaba que estaba perdido y le pedí fuerzas a Dios. En medio del combate le pedí que me ayudara a resistir hasta que terminara”, relató.
Denuncia de precariedades en San Francisco de Macorís
Tras subir al podio, Martínez aprovechó para visibilizar las malas condiciones en las que entrenan los luchadores de San Francisco de Macorís. La Asociación de Judo y Lucha de la provincia Duarte entrena desde hace años en un salón de la Escuela Eugenio Cruz Almánzar, en Pueblo Nuevo, con espacio reducido y pocos recursos. “Estamos mal equipados y no tenemos un lugar adecuado para entrenar. No tenemos colchones ni un espacio donde permanecer”, declaró el deportista. Además, destacó el valor social del deporte: “Hay mucho que agradecerle al deporte, porque las horas que pasamos practicando son horas que permanecemos alejados de las calles”.
La esperanza de un polideportivo y el sueño de una casa
Las quejas del medallista se suman al anuncio de octubre de 2025 sobre la construcción de un polideportivo de combate en el Club San Vicente de Paúl. El proyecto, a cargo del Instituto Nacional de Educación Física, busca resolver la falta de espacios que por más de tres décadas ha afectado a los deportistas de Pueblo Nuevo. La instalación proyectada albergaría ocho disciplinas, incluyendo lucha, judo, boxeo y esgrima, y beneficiaría a más de 600 atletas, según la asociación local. Martínez también reveló su deseo de usar el incentivo económico por su medalla para comprar un terreno y construirle una casa a su madre, quien vende pastelitos y siempre lo apoyó. “Mi sueño es retirarla del trabajo, porque ella siempre estuvo ahí y nunca me abandonó. Mi objetivo es completar con ese incentivo para comprarle un solar y construirle su casa poco a poco”, declaró. El luchador concluyó que su avance se debe a la disciplina y la fortaleza mental: “Uno pone la mente lejos y se visualiza. A pesar de todas las precariedades, se puede. Lo importante es mantenerse positivo y seguir adelante”.

