El partido español Vox presentó una solicitud formal para que Marruecos sea excluido de la organización del Mundial de fútbol de 2030, que compartirá con España y Portugal, luego de la reciente crisis migratoria en la ciudad autónoma de Ceuta. La petición, sin embargo, tiene pocas posibilidades de éxito, ya que la decisión final recae en la FIFA.
La formación de ultraderecha argumentó que la llegada masiva de migrantes desde Marruecos a Ceuta la semana pasada pone en duda la capacidad de Rabat para garantizar la seguridad requerida en un evento que reunirá a millones de aficionados. Unos 72.000 migrantes ingresaron a Ceuta, de los cuales cerca de 70.000 ya regresaron a Marruecos, según datos del Ministerio del Interior español.
Críticas desde la izquierda y la derecha
Las formaciones de izquierda radical Podemos y Sumar también se sumaron a las críticas y pidieron excluir a Marruecos. El secretario de organización de Podemos, Pablo Fernández, señaló en su cuenta de X que “España no debería organizar el Mundial con una dictadura como Marruecos que no respeta los derechos humanos”. Por su parte, el diputado de Sumar, Nahuel González López, consideró que “no se puede organizar el Mundial de 2030 junto a una monarquía que amenaza y utiliza a gente desesperada para sus intereses geoestratégicos”.
La candidatura conjunta de España, Portugal y Marruecos para el Mundial 2030 fue la única presentada y se oficializó a finales de 2024. A pesar de las críticas, la FIFA es la única autoridad con capacidad para decidir sobre las sedes, y la iniciativa en el Parlamento español no tiene probabilidades de prosperar.
Incógnita sobre la sede de la final
En medio de los rumores sobre qué ciudad albergará la final del Mundial 2030, la FIFA aclaró que aún no se ha tomado una decisión. Un portavoz de la organización indicó que “es falso y engañoso afirmar que el presidente de la FIFA ha hecho alguna promesa relativa a la sede de la final” y que “la FIFA tomará una decisión a su debido momento”.
Presión sobre Gianni Infantino
En un contexto paralelo, la Federación Noruega de Fútbol (NFF) pidió la dimisión del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, argumentando que no cuenta con la confianza institucional necesaria para liderar la organización. La presidenta de la NFF, Lise Klaveness, declaró que “no hay marcha atrás posible para Gianni Infantino” y que solicitarán su renuncia. Infantino, quien ha estado al frente de la FIFA desde 2016, enfrenta una crisis tras el fracaso de su plan para abrir la institución a inversores privados, lo que generó oposición de la UEFA y la Concacaf.
Klaveness también anunció que la NFF acudirá al comité ético de la FIFA por tres casos específicos: el proyecto abortado de inversiones privadas, el levantamiento de la suspensión al jugador Folarin Balogun durante el Mundial 2026 tras la intervención de Donald Trump, y la atribución de un “premio de la paz” al presidente estadounidense. Además, pedirán una revisión completa de las reformas comprometidas por Infantino.

