El relevista dominicano Camilo Doval ha arrancado con el pie derecho su etapa con los Piratas de Pittsburgh, mostrando un nivel sólido en el montículo mientras preserva su profundo vínculo con los caballos, una de sus mayores pasiones personales.
Tras ser enviado desde los Yankees de Nueva York el pasado 1 de agosto, el lanzador de 29 años ha logrado establecerse con autoridad en el equipo de Pittsburgh. En sus primeras 11 apariciones con la organización, Doval ha mantenido una efectividad de 1.64, acumulando 12 ponches y ocho bases por bolas, limitando a los bateadores rivales a un promedio de .167 durante el mes de agosto.
Conexión con sus raíces y los caballos
Originario de Yamasá, el lanzador mantiene una relación especial con los equinos que viene desde su niñez, cuando utilizaba el caballo que le regaló su abuelo para ir al estadio. Actualmente, el dominicano posee una propiedad con 10 caballos, entre los que destaca su favorito, un ejemplar frisón llamado Rey, a quien incluso celebró su segundo cumpleaños con una fiesta en 2025.
Doval aprovecha los periodos de descanso, como el receso del Juego de Estrellas, para volver a la República Dominicana y disfrutar de este estilo de vida.
“Es algo hermoso. Los caballos son lo mejor que hay, los animales en general. En República Dominicana disfrutas mucho la vida, porque vas a todas partes a caballo”
, expresó el jugador.
Adaptación en el vestuario
La integración de Doval al grupo de los Piratas ha sido facilitada por el ambiente latino en el clubhouse, donde comparte con compatriotas como Yohan Ramírez y Gregory Soto. El lanzador se siente sumamente cómodo en su nuevo entorno profesional.
“Ha sido bien bueno. Siento que estoy en el Clásico Mundial de Béisbol”
, comentó Doval sobre su adaptación.
A pesar de ser una persona reservada, el dominicano se mantiene enfocado en su rendimiento individual y en el apoyo mutuo con sus compañeros.
“Solo confío en lo que tengo. También confío mucho en lo que tiene el equipo”
, afirmó para cerrar sobre su mentalidad actual.

