República Dominicana encabezará la expansión económica en la región durante el año 2026 con una proyección de crecimiento del 4.7%. Este dato fue revelado por el Banco Mundial en su más reciente informe sobre el panorama económico de América Latina y el Caribe, situando al país dominicano a la cabeza de una lista de economías con desempeño sólido.
Según el reporte de la institución multilateral, el país liderará el ritmo de crecimiento, seguido de cerca por El Salvador con un 4.5% y Panamá con un 4.2%. El análisis, que incluye datos actualizados al 23 de septiembre de 2026, muestra que estas naciones, junto con Guatemala, mantendrán un avance superior al promedio general de América Latina y el Caribe.
El motor de la economía en El Salvador
El informe destaca que, mientras en la mayor parte de la región el consumo privado será el que mueva la aguja, en El Salvador la inversión privada será la verdadera protagonista. El organismo señala que la reducción de la delincuencia desde 2022 ha quitado un peso de encima a las empresas y a las familias, facilitando la actividad económica.
A esto se le suma que los esfuerzos por mantener las cuentas públicas en orden han ayudado a que el mercado vea con mejores ojos al país, bajando el riesgo país. La combinación de un entorno más seguro y la confianza de los inversionistas respalda que la economía salvadoreña siga creciendo a mediano plazo.
Desafíos ante la inteligencia artificial y el empleo
No todo es optimismo, ya que el Banco Mundial lanza una advertencia sobre cómo la inteligencia artificial (IA) podría impactar el trabajo. El estudio indica que la estructura laboral de la región es vulnerable, pues el 78.1% de los trabajadores pertenece a la “economía tangible”, es decir, ocupaciones físicas o informales que no usan mucho la tecnología.
De hecho, solo un pequeño grupo, apenas el 8.4% de la fuerza laboral, tiene el perfil para aprovechar las herramientas de la IA generativa para mejorar su productividad. El resto de los trabajadores enfrenta riesgos de ser reemplazados por máquinas o se encuentra en empleos informales que, aunque no se automatizan fácilmente, ofrecen poca protección.
Factores que podrían frenar el avance
El crecimiento proyectado no está libre de riesgos. El informe menciona que las brechas en la educación, evidenciadas en pruebas como PISA 2025, limitan la capacidad de los trabajadores para adaptarse a los cambios tecnológicos. Además, el cambio climático aparece como una amenaza constante, ya que fenómenos como sequías o inundaciones pueden golpear la agricultura y la energía en la región.

