La Cámara de Diputados de Argentina aprobó un proyecto para adherirse al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), tras una votación que contó con 147 votos a favor y 93 en contra. La iniciativa, que fue remitida al Senado con ajustes en su redacción, busca que las patentes registradas en el país tengan validez automática por 20 años en las 158 naciones que ya forman parte del acuerdo.
Esta decisión parlamentaria se produce en un contexto de negociaciones comerciales entre el gobierno argentino y la administración de Donald Trump en Estados Unidos. El proceso de adhesión se vincula con los compromisos asumidos en el acuerdo comercial firmado en febrero pasado, tras un periodo en el que el oficialismo mantuvo el dictamen pausado mientras avanzaban las conversaciones sobre aranceles.
Impacto en la industria y beneficios para la innovación
El nuevo marco legal establece que, al integrarse al PCT, los inventores y empresas locales podrán reducir costos, tiempos y trámites burocráticos. Actualmente, al no contar el país con una oficina receptora, los innovadores deben gestionar sus patentamientos desde el extranjero.
No obstante, la propuesta enfrentó resistencia por parte del sector farmacéutico local. Los laboratorios argentinos, que basan gran parte de su actividad económica en la producción de medicamentos biosimilares (genéricos), temen que la integración al tratado los deje en desventaja frente a la industria farmacéutica de Estados Unidos. Debido a esto, el articulado fue modificado para incluir una reserva en el Capítulo II del PCT, permitiendo mantener ciertos filtros técnicos sobre los requisitos de patentabilidad.
Debate parlamentario y posturas políticas
Durante la sesión, la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, Juliana Santillán, defendió la medida argumentando que la mayoría de las economías globales ya forman parte del sistema. Según la legisladora, la adhesión permitirá que investigadores, universidades y empresas tecnológicas locales tengan las mismas herramientas que sus pares internacionales.
“Prácticamente todas las economías del mundo. En América del Sur, el último país en incorporarse fue Uruguay”
Por el contrario, el diputado Santiago Cafiero calificó la aprobación como una concesión hacia Estados Unidos dentro del marco de las negociaciones comerciales. El legislador cuestionó la reciprocidad del acuerdo, señalando que la medida se da en un momento donde la relación con la administración estadounidense ha sufrido cambios debido a decisiones judiciales sobre aranceles.
Asimismo, la diputada Adriana Serquis criticó la necesidad del convenio, asegurando que los investigadores pueden patentar sus desarrollos sin este tratado. Serquis también señaló que la modificación del articulado afecta los filtros técnicos que actualmente protegen los procesos de patentamiento en el país.

