Al inicio de las operaciones este 4 de septiembre, el dólar estadounidense alcanzó un promedio de 58,98 pesos dominicanos. Esta cifra refleja un incremento del 0,82% en comparación con el cierre de la jornada anterior, cuando la divisa se ubicaba en 58,5 pesos.
A pesar de este repunte diario, el comportamiento de la moneda estadounidense muestra una disminución del 5,63% si se compara con los valores del año pasado, aun cuando en la última semana registró un avance del 0,63%.
Proyecciones de crecimiento y estabilidad para el país
De cara al año 2026, las perspectivas para la República Dominicana son optimistas. Según un reporte de la firma UBS Financial Services, se espera que el crecimiento real del Producto Interno Bruto (PIB) se acelere hasta alcanzar el 4% durante ese periodo. Este dinamismo estaría impulsado por un escenario internacional más favorable y una reducción en las tasas de interés, lo que estimularía la inversión y la demanda interna.
El informe destaca que la estabilidad política y la implementación de políticas orientadas al mercado serán pilares fundamentales para sostener la economía nacional. Asimismo, se prevé que la recuperación del turismo se vea beneficiada por un entorno externo más estable y por estímulos fiscales dirigidos a fortalecer la actividad económica.
Gestión fiscal y comportamiento del tipo de cambio
En cuanto a la administración de las finanzas públicas, el Gobierno dominicano mantiene una gestión activa. Tras la aprobación de un presupuesto suplementario que incrementó el gasto de capital en un 0,4% del PIB para 2025, las proyecciones del Ministerio de Hacienda para 2026 apuntan a un déficit fiscal global de 3,2% del PIB y un superávit primario de 0,5%.
Respecto al valor de la moneda, el Banco Central de la República Dominicana proyecta una tendencia de depreciación gradual. Las estimaciones oficiales sitúan el tipo de cambio en aproximadamente $66.35 para septiembre de 2026, con una proyección de $69.15 para un año después. Factores como las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos y las políticas monetarias locales serán determinantes en este proceso.
Indicadores de inversión y deuda pública
El análisis financiero también señala que la deuda pública bruta debería mantenerse estable, rondando el 58% del PIB en los próximos meses. Por otro lado, se espera que la inversión extranjera directa se sitúe entre el 3,5% y el 4,0% del PIB, con sectores como el turismo, la energía, la industria y el sector inmobiliario como motores principales.
Finalmente, el reporte de UBS indica que los ingresos provenientes de las remesas y la exportación de servicios ayudarán a equilibrar las cuentas corrientes, las cuales podrían presentar un déficit de entre el 2% y 2,5% del PIB hacia finales de 2025 y 2026. Aunque se mencionan riesgos climáticos o de gobernabilidad propios de mercados emergentes, la visión general sobre los indicadores del país se mantiene positiva.

