Al inicio de las operaciones este 9 de septiembre de 2026, el euro registró un valor promedio de 68.29 pesos dominicanos. Esta cifra marca un alza del 2.31% respecto al cierre de la sesión anterior, cuando la moneda europea se ubicaba en 66.75 pesos, de acuerdo con datos de Dow Jones.
Aunque el euro ha ganado un 0.39% en la última semana, su comparación con el mismo periodo del año pasado refleja una caída del -4.71%. Actualmente, el mercado cambiario muestra una inestabilidad considerable, con una volatilidad del 20.15%, cifra que sobrepasa ampliamente el nivel de referencia del 12.08%.
Perspectivas de crecimiento y estabilidad económica
El panorama financiero de la República Dominicana hacia el 2026 se perfila de manera positiva, según un reporte de la firma UBS Financial Services. El análisis prevé que el crecimiento real del Producto Interno Bruto (PIB) se acelere hasta alcanzar el 4% en ese año, gracias a un contexto internacional más favorable y la disminución de las tasas de interés.
La firma destaca que la estabilidad política del país y la implementación de políticas que favorecen al mercado serán pilares para mantener el dinamismo económico. Se espera que la baja en las tasas de interés impulse la inversión y la demanda interna, mientras que un escenario externo más calmado potencie la recuperación del sector turístico.
Gestión fiscal y proyecciones del Banco Central
En cuanto a la administración de las finanzas públicas, el gobierno dominicano mantiene una postura activa. Tras la aprobación de un presupuesto suplementario que aumentó el gasto de capital en un 0.4% del PIB para 2025, el Ministerio de Hacienda proyecta para 2026 un déficit fiscal global del 3.2% del PIB y un superávit primario de 0.5%.
Respecto al comportamiento de la moneda, el Banco Central de la República Dominicana estima que el tipo de cambio se sitúe cerca de los 66.35 pesos en septiembre de 2026, con una tendencia de depreciación que podría llevarlo a los 69.15 pesos un año después. Factores como las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos y las políticas del Banco Central local serán determinantes en esta evolución.
Inversión y equilibrio de cuentas
El informe de UBS también señala que la deuda pública bruta se mantendrá estable, rondando el 58% del PIB en los próximos meses. Asimismo, se prevé que el ingreso por remesas y la exportación de servicios logren compensar los déficits en las cuentas de comercio de mercancías, manteniendo el déficit por cuenta corriente entre el 2% y 2.5% del PIB para finales de 2025 y 2026.
La inversión extranjera directa se calcula entre el 3.5% y 4.0% del PIB, con un impulso principal en sectores como el turismo, la energía, la industria, el comercio y el ámbito inmobiliario. Pese al optimismo sobre los indicadores nacionales, la firma advierte que factores climáticos y retos de gobernabilidad propios de los mercados emergentes podrían representar riesgos para estas proyecciones.

