El presidente de la Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández, presentó una propuesta para implementar un sistema de registro automático y sin costo para los hijos de dominicanos nacidos fuera del territorio nacional. Esta iniciativa busca que la Junta Central Electoral (JCE) y los consulados dominicanos gestionen de forma inmediata el reconocimiento de la nacionalidad, eliminando las trabas burocráticas y los gastos que actualmente enfrentan las familias en el exterior.
Durante un evento de juramentación de nuevos integrantes de su partido en Nueva Jersey, Estados Unidos, Fernández expuso la necesidad de facilitar el ejercicio del derecho a la nacionalidad para las nuevas generaciones nacidas en suelo estadounidense. El dirigente señaló que los procesos actuales resultan tediosos y costosos, lo que en ocasiones provoca que los padres abandonen el trámite.
Mecanismo basado en el derecho de sangre
La propuesta se fundamenta en el principio de ius sanguinis o derecho de sangre, el cual permite que los hijos de padres dominicanos posean la nacionalidad de su país de origen además de la estadounidense. Fernández detalló que, bajo este nuevo esquema, la JCE y las oficinas consulares declararían la nacionalidad de manera directa.
El líder político también aclaró que, una vez los jóvenes cumplan los 18 años, tendrán la libertad de elegir si desean mantener ambas ciudadanías o quedarse con una sola. Con esto, se busca que el reconocimiento constitucional sea una realidad práctica y accesible para la diáspora.
Defensa de la doble nacionalidad y vínculos con la diáspora
Fernández aprovechó el encuentro para recordar que, durante su gestión en la Presidencia, se impulsaron reformas clave que fortalecieron los derechos de los dominicanos en el exterior, destacando el reconocimiento de la doble nacionalidad. Según explicó, esto permitió que los ciudadanos no perdieran su condición dominicana al adquirir la de sus países de residencia, facilitando incluso el acceso al derecho al voto en Estados Unidos.
El dirigente enfatizó que la Constitución de 2010 respalda este vínculo, al establecer que adquirir otra ciudadanía no implica la pérdida de la dominicana y ordena a los poderes públicos crear políticas para mantener la conexión con los dominicanos fuera del país.

