El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) advirtió que las elevadas pérdidas en la distribución de energía eléctrica representan un obstáculo crítico para la competitividad de la República Dominicana y su capacidad para captar inversiones productivas. Según estimaciones del organismo, durante el 2025 las pérdidas en la distribución alcanzaron aproximadamente el 39% de la energía disponible, una cifra que impacta directamente las finanzas de las distribuidoras y limita la posibilidad de reinvertir en el sistema eléctrico nacional.
Tomás Bermúdez, gerente del Departamento Regional de Países de Centroamérica, Haití, México, Panamá y República Dominicana (CID) del BID, señaló en una entrevista exclusiva que este problema va más allá de la operación técnica. El ejecutivo explicó que estas pérdidas debilitan el flujo de caja y la calidad crediticia de las empresas del sector, lo que a su vez restringe la inversión en áreas clave como la generación, la transmisión y la distribución de electricidad.
Impacto en sectores estratégicos como zonas francas
Esta situación afecta el potencial de una economía que busca expandir sus exportaciones y atraer actividades de mayor valor agregado. Un ejemplo claro es el sector de zonas francas, que en la República Dominicana cuenta con cerca de 100 parques, más de 850 empresas y genera alrededor de 200,000 empleos directos. De hecho, las exportaciones de este sector superaron los US$8,500 millones en 2025, según los datos mencionados por Bermúdez.
Para aprovechar esta plataforma productiva, el especialista subrayó que no basta con tener energía renovable, sino que es indispensable contar con un suministro que sea confiable, con precios competitivos, redes adecuadas, logística eficiente, talento humano, trámites ágiles y reglas claras para operar.
Propuestas de reforma y modernización del sistema
El desafío de reducir las pérdidas es también un tema regional, ya que en América Latina estas superan el 17%, duplicando el promedio de los países de la OCDE. Para el caso dominicano, Bermúdez identificó la reducción de estas pérdidas como una tarea estructural prioritaria que debe combinar la inversión en infraestructura con una mejor gestión de las distribuidoras.
Entre las soluciones planteadas por el organismo multilateral se encuentran:
- La modernización de líneas y subestaciones.
- La implementación de sistemas de medición inteligente y mantenimiento predictivo.
- La mejora en los procesos de cobranza y gestión comercial para combatir pérdidas técnicas y no técnicas.
- El fortalecimiento del gobierno corporativo en empresas públicas mediante directorios profesionales y compras transparentes.
- La creación de una regulación independiente y una transición tarifaria gradual que proteja a los hogares más vulnerables.
Hacia una matriz energética más eficiente
A pesar de los retos, la República Dominicana ha mostrado avances en su matriz energética, incrementando la participación de fuentes renovables del 16% en 2021 al 25% en 2025. No obstante, Bermúdez advirtió que integrar más energía limpia requiere redes capaces de soportar dicha carga de manera estable.
El BID también destacó la importancia del almacenamiento mediante baterías para estabilizar la red y desplazar energía entre diferentes horas. Para lograr esta transformación, se estima que el país necesita invertir cerca del 0.60% de su PIB anual en infraestructura eléctrica, proponiendo el uso de alianzas público-privadas y mecanismos de financiamiento que buscan movilizar más de US$1,100 millones para apoyar la transición de la matriz de generación.
