La Corte Penal Internacional (CPI) recibió este jueves el Premio Sájarov 2026, un galardón otorgado por el Parlamento Europeo que la institución vinculó directamente con la necesidad de garantizar la justicia para alcanzar la paz. Tras el anuncio, el tribunal enfatizó que la estabilidad global depende del cumplimiento de la ley, señalando que “no hay paz sin justicia ni seguridad sin derecho”.
La presidenta de la CPI, Tomoko Akane, expresó que este reconocimiento tiene un significado profundo debido al contexto actual de la organización. Según la magistrada, el premio llega en una etapa de “desafíos sin precedentes, incluidas sanciones destinadas a obstaculizar el mandato judicial del tribunal”, refiriéndose a las medidas impuestas por el gobierno de Estados Unidos.
Contexto de las sanciones internacionales
La controversia surge a raíz de las sanciones que Washington anunció el pasado 9 de octubre contra la institución. Estas medidas se tomaron como respuesta a los procesos judiciales que involucran a Israel por posibles crímenes cometidos en la Franja de Gaza, afectando tanto a la Corte como a sus integrantes, incluyendo a la propia Akane.
Para la presidenta de la CPI, el Premio Sájarov tiene “una importancia especial”, ya que sirve para validar “el valor” de los organismos judiciales que operan con independencia y de aquellos profesionales dedicados a proteger el derecho internacional. En este sentido, hizo un llamado a la comunidad global para que mantenga el respaldo necesario para que la Corte pueda “cumplir su mandato de manera independiente e imparcial, al servicio de la justicia y de las víctimas de los crímenes más graves”.
El rol de la justicia global
La CPI funciona como el primer tribunal penal de carácter permanente en el mundo, establecido en 2002. Su función principal es procesar a individuos responsables de delitos de agresión, genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cuando los sistemas judiciales de cada país no pueden o no desean actuar.
Aunque el tribunal cuenta con el respaldo de 125 Estados miembros y ha emitido órdenes de captura contra figuras de alto nivel, como el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y el presidente ruso Vladímir Putin, la entidad no posee una fuerza policial propia, por lo que su eficacia depende de la colaboración de las naciones. Akane concluyó que la justicia internacional es la “piedra angular de una paz duradera” en un entorno global con conflictos crecientes.
El Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia es un reconocimiento anual del Parlamento Europeo que destaca la protección de las libertades fundamentales y los derechos humanos. La ceremonia oficial de entrega se llevará a cabo en diciembre en la ciudad de Estrasburgo, Francia.

