Han pasado veinticuatro años desde el fallecimiento del doctor Joaquín Balaguer, y su figura continúa presente en el recuerdo colectivo de la República Dominicana. Lejos de desvanecerse, el tiempo ha fortalecido la memoria de quien dedicó gran parte de su existencia al servicio del país, dejando una huella imborrable en la historia nacional y una notable infraestructura física e institucional que, con el paso de los años, resulta cada vez más admirable.
Para miles de dominicanos, Balaguer no fue solo un presidente, sino un estadista cuya visión, obras y legado marcaron a generaciones enteras. Su voz serena, su firme capacidad de conducción y su constante preocupación por el destino de la patria siguen inspirando sentimientos de admiración, respeto y gratitud entre quienes conocieron su gestión.
La obra vista a la distancia
Se cuenta que Fidias, el gran escultor griego, llevó un día a un amigo con los ojos vendados a su cantera de mármol, cerca de una de sus obras. Al quitarle la venda, le dijo: «Mirad. Nada veo, pues me anonada la grandeza de tu obra; déjame mirar de lejos, porque solo a la distancia podré verdaderamente admirar la misma». Así, a dos décadas y media de su partida, incluso sus antiguos contrincantes, libres ya del sectarismo y las pasiones del momento, tienen que reconocer la grandeza de su legado.
A veinticuatro años de su fallecimiento, persiste el vacío que deja la ausencia de los grandes hombres. El pueblo que lo conoció y fue testigo de su obra continúa recordándolo con emoción, consciente de que existen figuras excepcionales que trascienden su tiempo y permanecen vivas en la historia, en las instituciones que crearon y fortalecieron, y en la memoria agradecida de quienes valoran su legado.
Porque los hombres excepcionales no desaparecen con la muerte: permanecen en el recuerdo de su pueblo y en las páginas imperecederas de la historia. Hoy, sus seguidores, amigos y miles de dominicanos lo recuerdan con gratitud y veneración.
Como dato adicional, la Fundación Joaquín Balaguer celebra la misa conmemorativa por el 24° aniversario del fallecimiento del expresidente este martes 14 de julio. La eucaristía se realiza a las 11:00 a.m. en la iglesia El Buen Pastor, ubicada en el sector Evaristo Morales de Santo Domingo.

