El jardinero de los Cardenales de San Luis, Jordan Walker, se llevó el título del Derby de Jonrones este lunes en el Citizens Bank Park, venciendo 12-11 al favorito local Kyle Schwarber en una final de infarto. A pesar de ser abucheado por la multitud de Filadelfia, Walker demostró por qué es considerado uno de los bateadores más explosivos de la Liga Nacional.
Una remontada para el recuerdo
Schwarber, el gran consentido de la afición, conectó 11 cuadrangulares en la final y encendió al público. Walker, por su parte, llegó a su último turno con solo ocho jonrones. Sin embargo, la regla del Derby le dio una oportunidad de oro: al terminar el tiempo reglamentario con un vuelacercas, recibió swings ilimitados hasta fallar. El jardinero de los Cardenales no perdonó y disparó cuatro bambinazos consecutivos para darle la vuelta al marcador.
Con esta victoria, Walker se convirtió en el primer jugador en la historia de los Cardenales en ganar el Derby de Jonrones, un logro que celebró con una sonrisa a pesar del ambiente hostil en el estadio.
Exhibición de poder puro
El show de Walker comenzó desde su primer swing de la noche, un cañonazo de 461 pies que superó el letrero de Liscio’s Bakery y se fue al segundo nivel del jardín izquierdo. Su sexto jonrón fue aún más impresionante: 470 pies, según Statcast. El dominicano Junior Caminero es el único que ha registrado una velocidad de bate mayor que Walker esta temporada en las Grandes Ligas.
El swing del jardinero parece hecho a la medida para el Derby de Jonrones, y el Citizens Bank Park, uno de los estadios más favorables para los batazos de vuelta entera, fue el escenario perfecto para su consagración.
