La Liga Americana se impuso 4-0 a la Liga Nacional en el Juego de Estrellas de las Grandes Ligas, celebrado el martes en Filadelfia, gracias a una demostración de pitcheo abrumadora que dejó a los bateadores rivales sin respuestas. Dylan Cease, abridor del equipo ganador, ponchó a tres en la primera entrada y encabezó un desfile de 11 lanzadores que apenas permitieron tres hits en todo el partido.
Cease recetó ponches consecutivos a Kyle Schwarber, Juan Soto y CJ Abrams, convirtiéndose en el séptimo lanzador en la historia en lograr esa hazaña en un Juego de Estrellas, uniéndose a leyendas como Carl Hubbell, Warren Spahn y Pedro Martínez. El derecho confesó que pensó en empezar con un cambio de velocidad, pero el veterano Justin Verlander lo convenció de abrir con recta. “Verlander me lo quitó de la cabeza. Así que empezamos con la recta y luego me alegré de que lo hiciéramos”, dijo Cease.
El ataque de la Liga Americana llegó temprano. Cody Bellinger, elegido Jugador Más Valioso del partido, conectó un sencillo de dos carreras en la primera entrada ante el abridor de la Nacional, Cristopher Sánchez. Ben Rice remolcó otra con un imparable en ese mismo episodio. El cubano Miguel Vargas, de los Medias Blancas de Chicago, añadió un jonrón solitario en la octava entrada para cerrar la cuenta.
Un despliegue de poderío desde el montículo
Los lanzadores de la Liga Americana y Nacional se combinaron para 27 ponches, récord para un Juego de Estrellas de nueve entradas. De esos, 15 fueron propinados por los serpentineros del equipo ganador. “Así es el juego ahora. El material de los muchachos es increíble. Creo que los del bullpen como que se alimentaron de eso. Todos estaban emocionados al salir del montículo. Dice mucho de lo bueno que es el pitcheo, sin duda”, comentó el manager de la Liga Americana, John Schneider.
La Liga Nacional apenas pudo conectar tres hits, todos sencillos: uno del dominicano Juan Soto en la cuarta entrada, otro de Pete Crow-Armstrong en la octava y uno más de Otto López, también dominicano, en la novena. Ningún corredor de la Nacional logró avanzar más allá de la primera base. El relevista Riley O’Brien golpeó al dominicano Junior Caminero en la mano izquierda durante la tercera entrada, lo que obligó al jugador de Tampa Bay a salir del juego; las radiografías resultaron negativas.
Fue la primera blanqueada en un Juego de Estrellas desde 2013, cuando la Liga Americana también ganó 2-0 en el Citi Field de Nueva York. La Americana ha ganado 18 de los últimos 23 Juegos de Estrellas y mantiene una ventaja histórica de 49-45-2.

