El presidente Luis Abinader mantiene una elevada aceptación entre los dominicanos tras seis años al frente del Gobierno, un logro que resulta excepcional en un contexto global marcado por conflictos bélicos y disputas comerciales. Así lo afirma el economista José Lois Malkún, quien compara al mandatario con el futbolista Lionel Messi por su habilidad para moverse en el terreno político y anotar ‘goles magistrales’.
En sus apariciones públicas más recientes, Abinader ha demostrado una notable capacidad comunicativa para exponer sus logros e ideas, lo que, según el análisis, evidencia que la demagogia ya no es viable en el país. Aunque a veces se percibe un desgaste natural por la carga de gobernar, el presidente se mantiene firme, como quien ‘camina descalzo por un sendero de espinas’.
Transparencia y gestión eficiente
Malkún destaca que el gobierno avanza sin prisa pero sin pausa, citando al filósofo Goethe, y que cada proyecto e inversión pública está sometido a un control riguroso y total transparencia en las compras y contrataciones. Esta política ha generado ahorros presupuestarios que se han reinvertido para lograr más con los mismos recursos. ‘Hay y habrá corrupción siempre, pero la diferencia está en perseguirla y castigarla o permitirla y premiarla’, señala el texto.
La imagen familiar del presidente, su sencillez y su incansable esfuerzo por estar en múltiples lugares también contribuyen a su popularidad. Abinader escucha a todos los sectores y no teme rectificar decisiones cuando hay razones justificadas, una cualidad que, aunque criticada por algunos, resulta necesaria en un país que tardó décadas en aprobar un nuevo Código Penal.
Desafíos y consensos
Sin embargo, el análisis apunta que una debilidad del mandatario es querer complacer a todos, lo cual es imposible en la práctica. Esa búsqueda de consenso a veces retrasa proyectos clave como la reforma del Código Laboral y la ley de Seguridad Social, ambos sumidos en conflictos casi insalvables donde no todas las partes pueden quedar satisfechas.
A pesar de las adversidades externas, Abinader mantiene al país en la cúspide del crecimiento y la estabilidad macroeconómica en la región, un hecho que Malkún califica como excepcional en el panorama actual.

