La selección española de fútbol conquistó su segunda estrella mundialista tras imponerse a Argentina en una final épica que se definió en el tiempo extra, con un gol de Ferrán Torres al minuto 112. El partido, que se extendió por más de 120 minutos, dejó una clara superioridad del equipo español, que generó más de veinte ocasiones de gol frente a una Argentina que recién al minuto 117 realizó su primer disparo, sin siquiera ir a puerta.
El encuentro estuvo marcado por un juego físico y bronco por parte del conjunto albiceleste, que derivó en enfrentamientos entre ambos equipos tras el pitido final. La tensión escaló al punto de que, durante la ceremonia de premiación, los jugadores argentinos decidieron dar la espalda al podio mientras España levantaba la copa, un gesto que no pasó desapercibido para la prensa internacional.
Reacciones de la prensa mundial
Medios de distintos países coincidieron en destacar la calidad del juego español y criticar la actitud de Argentina. En Reino Unido, el Daily Telegraph tituló: ‘España gana el Mundial en un triunfo del fútbol sobre la violencia argentina’. La BBC, por su parte, señaló: ‘España gana por el bien del fútbol a una vergonzosa Argentina’.
En Estados Unidos, el New York Times calificó a los jugadores argentinos como ‘petulantes’ por dar la espalda al podio. El diario francés Le Figaro se sumó a los elogios hacia España llamándolos ‘los nuevos reyes’, mientras que L’Équipe tituló con un rotundo ‘Los nuevos reyes’. En Portugal, A Bola jugó con el nombre del goleador: ‘Ferran remata el triunfo del… torero’.
Desde Alemania, el Süddeutsche Zeitung resumió la final con una frase contundente: ‘En este final hubo muchas cosas malas para el fútbol. Salvo el ganador’. Medios asiáticos también se pronunciaron: el Global Times de China definió a España como un equipo ‘formidable’ y ‘claramente superior’, el japonés Nikkan Sports destacó que ‘el sueño de Messi se desvaneció ante una España joven’, y la agencia surcoreana Yonhap aseguró que ‘la magia de Messi no apareció en su último tango’.
En conjunto, los titulares internacionales reflejan una misma idea: España fue un campeón incontestable, un equipo que quiso ganar jugando al fútbol, mientras que su rival optó por el ‘otro’ fútbol.

