El ministro de Relaciones Exteriores de la República Dominicana intervino este lunes ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para hacer un llamado urgente a la comunidad internacional. En su discurso, el canciller solicitó que se superen los obstáculos logísticos que impiden el despliegue completo de la Fuerza de Supresión de Bandas en Haití, advirtiendo que el tiempo juega en contra de la estabilidad del país vecino.
A casi un año de la adopción de la resolución 2793, el funcionario dominicano pidió un balance realista de lo construido y de lo que aún falta por hacer. Señaló que, si bien se han logrado avances importantes como el establecimiento de una estructura de mando y operaciones que comienzan a dar resultados, la misión enfrenta un desafío crítico: de los 5,550 efectivos autorizados, apenas poco más de mil se encuentran desplegados en territorio haitiano.
Llamado a superar los obstáculos logísticos
El canciller explicó que el principal escollo para completar el despliegue no es la falta de tropas o recursos, sino la limitada disponibilidad de transporte aéreo estratégico para trasladar los contingentes y equipos ya comprometidos. “No debería un obstáculo de naturaleza puramente logística interponerse entre la comunidad internacional y la protección de todo un pueblo”, afirmó, haciendo un llamado a los Estados Miembros que disponen de esa capacidad para que la pongan al servicio de la misión.
En ese contexto, agradeció el liderazgo de Estados Unidos en la iniciativa, así como los aportes de Canadá y otros países que han contribuido con recursos y personal. También expresó un reconocimiento especial a los hombres y mujeres desplegados sobre el terreno, cuyo compromiso calificó como una demostración concreta de solidaridad con Haití.
Seguridad como base para la transición política
El representante dominicano subrayó que cada semana de retraso permite a las bandas criminales consolidar su control territorial, ampliar sus fuentes de financiamiento y reclutar nuevos integrantes, muchos de ellos niños. “Completar la Fuerza no es únicamente una prioridad operativa; es la condición indispensable para comenzar a revertir la dinámica actual”, sostuvo.
En ese sentido, fue enfático al señalar que la seguridad es un requisito previo para cualquier proceso electoral en Haití. “No serán las elecciones las que producirán la seguridad; será la seguridad la que hará posible las elecciones”, afirmó, al tiempo que destacó que mientras amplias zonas del país permanezcan bajo control de las bandas, difícilmente podrán existir las condiciones para un proceso electoral libre y representativo.
El canciller también respaldó la necesidad de fortalecer la Policía Nacional Haitiana, el sistema judicial y los programas de desarme, desmovilización y reintegración. Asimismo, pidió una aplicación más efectiva del régimen de sanciones establecido por la resolución 2653, señalando que hasta ahora ha recaído principalmente sobre un número reducido de líderes criminales, mientras quienes financian o se benefician de sus actividades continúan fuera del alcance.
Apoyo a la renovación del mandato
De cara a la próxima renovación del mandato de la Fuerza y de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas, República Dominicana expresó su respaldo pleno. No obstante, el canciller advirtió que “prolongar el mandato no bastará si no aprovechamos la ocasión para superar los obstáculos que todavía impiden a la Fuerza alcanzar la capacidad prevista”.
El funcionario concluyó su intervención destacando que existe una ventana de oportunidad que no permanecerá abierta indefinidamente. “Ya no necesitamos una nueva estrategia. Necesitamos ejecutar plenamente la que hemos construido”, sentenció, llamando a la comunidad internacional a cumplir con su responsabilidad histórica para que las decisiones ya adoptadas produzcan la paz y la seguridad que el pueblo haitiano necesita.

