Santo Domingo. La conectividad aérea dejó atrás su papel de complemento en la promoción turística y hoy funciona como una pieza central del crecimiento económico dominicano. Así lo planteó el ministro de Turismo, David Collado, durante la Reunión del Comité Ejecutivo de la Comisión Latinoamericana de Aviación Civil (CLAC).
El funcionario explicó que, por años, los países de la región volcaron sus esfuerzos en campañas internacionales, alianzas comerciales y acuerdos con operadores, mientras el desarrollo de rutas aéreas quedaba relegado a un segundo plano. Un destino puede tener playas, montañas, historia y una promoción impecable —argumentó—, pero sin una red aérea sólida el turismo simplemente no despega.
Nuevos mercados emisores
Bajo esa lectura, República Dominicana articuló el trabajo entre las instituciones de turismo y aviación civil para ampliar rutas, robustecer acuerdos internacionales y elevar la competitividad del país como destino.
Los resultados, según Collado, se ven en el mapa de origen de los visitantes. Colombia se posicionó en 2024 entre los principales mercados emisores hacia el país, por delante de plazas europeas tradicionales como Francia, Inglaterra y Alemania. A ello se suma el avance de Argentina, Chile, Perú, El Salvador y México.
Cielos abiertos y resiliencia
El ministro sostuvo que la aviación resultó determinante para absorber los golpes del entorno internacional: la guerra entre Rusia y Ucrania, el encarecimiento de los combustibles y la inflación global.
En ese balance destacó el acuerdo de cielos abiertos con Estados Unidos, una negociación que el país persiguió durante más de 25 años y que llegó acompañada del proceso para superar la inspección de la Administración Federal de Aviación (FAA). La aviación no es un detalle, afirmó, sino la herramienta principal para que el turismo y el comercio sigan creciendo en toda América Latina.
Multidestino regional
Collado adelantó además que el país impulsa una visión de multidestino, orientada a conectar a República Dominicana con otros mercados del Caribe y América Latina, bajo la premisa de que una mayor integración aérea rinde beneficios para toda la región.

