El suroeste de República Dominicana logró una reducción del 80% en los casos de malaria durante los primeros siete meses de 2026, de acuerdo con cifras oficiales. El descenso más significativo se registró en la provincia de Azua, donde las autoridades sanitarias reportaron apenas 65 contagios entre las semanas epidemiológicas 1 y 28, frente a los 369 detectados en el mismo período de 2025.
La Dirección Provincial de Salud (DPS) de Azua atribuyó este resultado a una estrategia que combinó pruebas masivas —más de 22,000 en ese lapso— con vigilancia epidemiológica reforzada y acciones puntuales para controlar al mosquito transmisor de la enfermedad.
Ministro Atallah reconoce labor del personal sanitario
El ministro de Salud, Víctor Atallah, visitó recientemente los centros de salud de Azua y Peravia para verificar la situación y conversar con el personal médico. “El trabajo que ustedes realizan ha sido muy loable y me siento muy satisfecho con los resultados”, reconoció Atallah frente a equipos médicos y técnicos, a quienes instó a mantener los esfuerzos, a no descuidar las acciones preventivas.
En Azua, la red pública cuenta con 64 centros habilitados para diagnóstico y tratamiento de la malaria, donde 53 colaboradores se dedican exclusivamente a la vigilancia y respuesta ante brotes. El refuerzo de este sistema respondió a la necesidad de identificar casos a tiempo y evitar que la enfermedad se expanda hacia otras zonas.
Mejora en la notificación de enfermedades
El recorrido del ministro incluyó también la provincia de Peravia, donde la directora de la DPS, Addy Sánchez, expuso avances en la detección y notificación de enfermedades. Según Sánchez, la plataforma Sinave permitió mejorar la oportunidad de notificación, que pasó de un 80% en 2025 a un 98% en 2026, mientras que los reportes tardíos se redujeron a menos del 2%. “Estos resultados reflejan el fortalecimiento del sistema de vigilancia epidemiológica”, señaló la funcionaria ante las autoridades.
El descenso de la malaria coincidió con la entrega de 50 nombramientos fijos a colaboradores sanitarios que anteriormente trabajaban bajo contrato, incluidos quienes participaron en la respuesta a la pandemia de COVID-19. El ministro Atallah explicó que la medida busca “fortalecer la red pública y garantizar condiciones laborales para quienes trabajan cada día por la salud del pueblo dominicano”.
Durante la jornada, el personal sanitario planteó inquietudes sobre recursos y condiciones de trabajo. Las autoridades recorrieron áreas clave como Epidemiología, Salud Ambiental y Recursos Humanos para escuchar planteamientos, evaluando oportunidades de mejora en los servicios.
La reducción de casos de malaria en el suroeste ha sido recibida como un avance relevante en materia de salud pública, aunque especialistas advierten que el control de la enfermedad necesita continuidad en la vigilancia y educación comunitaria. Las cifras oficiales confirman que las acciones sostenidas desde el inicio del año lograron limitar la transmisión de la enfermedad y proteger a las poblaciones más expuestas de la región.

