Con la participación de unos 2,000 atletas provenientes de diversas zonas de Nueva York y estados vecinos, se dio inicio en Nueva York a la edición 2026 de los Juegos Juan Pablo Duarte. El evento, que se extenderá hasta el próximo sábado, busca no solo el entretenimiento, sino funcionar como una plataforma clave para identificar nuevos talentos deportivos y fortalecer los lazos entre las autoridades dominicanas y la comunidad en el exterior.
La competencia, que reúne a deportistas de Brooklyn, Bronx, Manhattan, Queens, Nueva Jersey y Connecticut, abarca un total de 22 disciplinas distintas. Este encuentro se produce apenas una semana después de que finalizaran los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santo Domingo, reafirmando el compromiso con el desarrollo deportivo de los dominicanos fuera de la isla.
Un legado de integración y talento
Aunque para algunos el evento pueda parecer una simple actividad recreativa, los Juegos Juan Pablo Duarte han demostrado ser un motor fundamental para el deporte nacional. Desde su origen hace más de tres décadas, esta cita ha servido para conectar a la diáspora con sus raíces y ha sido la cuna de figuras que han dejado huella en la historia deportiva del país.
El proyecto tiene sus raíces en los inicios de la década de los 90, pero fue el periodista Mario de Jesús quien le dio vida en 1995 bajo el nombre de Juegos de la Mancomunidad, realizando la primera edición en el parque Juan Pablo Duarte de Allapattah, en Miami. Posteriormente, el apoyo de Felipe “Jay” Payano, entonces subsecretario de Deportes, permitió que la iniciativa creciera y se expandiera por lugares como Nueva Jersey, Boston, Puerto Rico e incluso España.
Impacto en el medallero dominicano
La relevancia de estos juegos se refleja en los resultados obtenidos en competencias recientes como SD 2026, donde atletas de origen dominicano lograron destacar con medallas en disciplinas tan variadas como la lucha, el atletismo, la natación y el judo. Entre los nombres destacados figuran:
- Chris Foca: oro en lucha.
- Gabriel Moronta: oro en atletismo.
- Jianna Amore: plata y bronce en natación.
- Esmeralda Damiano: oro en judo.
Asimismo, el baloncesto femenino ha mostrado el fruto de este proceso con el bronce obtenido por Leila y Carmela Núñez, hijas del exjugador Rigoberto Núñez. La historia del deporte dominicano, con figuras que van desde Osvaldo Virgil hasta Karl-Anthony Towns, ha estado intrínsecamente ligada al aporte de la diáspora, consolidando estos juegos como una herramienta de integración social y deportiva.

