El XIV Festival Internacional de Circo de Castilla y León ha logrado una asistencia masiva de más de 55,000 espectadores durante sus cuatro días de duración. El evento, conocido como Cir&Co 2026, se ha desarrollado en diversas plazas y sitios históricos de Ávila, consolidando a la ciudad como un referente de las artes circenses en Europa.
La edición de este año destaca por un incremento del 10% en su presupuesto institucional, lo que permitió una mayor libertad creativa para las compañías participantes. En total, se presentaron 26 agrupaciones provenientes de 13 países distintos, incluyendo naciones como Japón, Ucrania, Francia, México y Argentina, ofreciendo un espectáculo que trasciende las barreras del idioma mediante el lenguaje corporal.
Expansión hacia las zonas rurales y apoyo territorial
Una de las estrategias principales de esta edición fue la descentralización del evento. En lugar de limitarse al casco histórico de la capital, la organización llevó las funciones a siete localidades de la provincia: Piedrahíta, Casavieja, Madrigal de las Altas Torres, Burgohondo, El Arenal, Mombeltrán y Navalperal de Pinares.
Este despliegue tuvo un propósito de dinamización territorial, especialmente significativo tras los incendios forestales ocurridos durante el verano en la región. Al llevar el festival a estas zonas afectadas, se buscó brindar un apoyo emocional y social a las comunidades rurales que sufrieron los estragos del fuego.
Variedad artística y cierre del evento
El programa incluyó un total de 225 actividades, entre las que se contaron siete estrenos autonómicos y una primicia a nivel nacional. El espectáculo combinó elementos como música en vivo, trapecio fijo, la rueda Cyr y malabares con objetos.
El cierre del festival estuvo a cargo de la compañía francesa Cir. Cirque Asymétrik, que presentó la pieza itinerante Karkaäns en el Paseo de San Vicente, fusionando la dramaturgia teatral con las disciplinas tradicionales del circo.

