El nuevo documental de Mariano Llinás, titulado Biografía de Jorge Luis Borges, ha recibido una recepción excepcional por parte de la crítica internacional, siendo calificado como una de las piezas de no ficción más importantes de 2026. La obra, que cuenta con una duración de cinco horas y media, se presentó en la sección Venice Open de la 83ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, posicionándose rápidamente como un referente del cine actual.
La producción, a cargo de Laura Citarella bajo el sello de El Pampero Cine, apuesta por un estilo narrativo directo que evita las dramatizaciones o las reconstrucciones con actores. En su lugar, el filme utiliza un formato de tres episodios para explorar la vida del autor de El Aleph, integrando materiales de archivo y un enfoque que se aleja de la tradicional hagiografía o la adoración excesiva hacia el escritor.
Recepción y análisis de la crítica especializada
Durante su paso por el Lido, el director artístico del festival, Alberto Barbera, destacó que la obra trasciende el concepto de una simple biografía, describiéndola como una experiencia “absolutamente apasionante” y “repleta de referencias borgesianas, literarias, geográficas y cinematográficas”.
Por su parte, el crítico Diego Batlle, del portal OtrosCines, calificó el trabajo como “casi una obra maestra”. Aunque señaló que en ciertos puntos la narrativa puede sufrir estancamientos por digresiones, elogió la valentía de Llinás para entregar un retrato que resulta “divertido, arrogante, atrevido y venenoso”. Batlle también resaltó la inteligencia de la pieza al mostrar a Borges junto a personajes como Walt Disney o Federico García Lorca mediante archivos históricos.
Desde una perspectiva estructural, el crítico Diego Lerer, de Micropsia Cine, comparó la película con un mapa radial, donde las desviaciones temáticas funcionan como grietas que emanan de un núcleo central: la figura de Borges. Esta metodología permite que el documental se convierta en un laberinto donde se mezclan la realidad y la ficción.
Impacto en festivales de Norteamérica y Europa
La proyección del documental no se limitará a Venecia, ya que ha sido confirmada para los festivales de Toronto y Nueva York. Andréa Picard, curadora del Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), la definió como “uno de los grandes documentales del año”, subrayando la capacidad de la película para examinar incluso los vínculos del escritor con sectores de la derecha autoritaria.
Asimismo, Dennis Lim, director del Festival de Cine de Nueva York (NYFF), incluyó la cinta en su sección Currents, argumentando que el cineasta presiona los límites de las convenciones cinematográficas tradicionales. El proyecto tuvo su origen en un encargo del Instituto de Estudios sobre Arte Latinoamericano (ISLAA) de Nueva York, con la intención inicial de catalogar una importante colección de manuscritos y objetos personales del autor.
Controversia y dimensiones políticas
El tercer episodio del documental ha generado una atención especial debido a su contenido crítico. En este segmento, Llinás aborda las posturas morales y políticas de Borges, incluyendo su rechazo al peronismo y su apoyo a regímenes como los de Augusto Pinochet y Jorge Rafael Videla. Esta sección ha llevado a algunos festivales, como el TIFF, a incluir advertencias de contenido para los espectadores.
Finalmente, la obra cierra con una reflexión sobre el propio proceso de filmación, mostrando el detrás de escena y cuestionando la posibilidad de capturar la verdad absoluta de un individuo a través de la lente cinematográfica.

