El panorama político de la República Dominicana está siendo testigo de la consolidación de una figura que ha logrado construir un respaldo estructural sin recurrir a las tácticas tradicionales de campaña constante. Se trata de David Collado, ministro de Turismo, cuyo ascenso y fortalecimiento, denominado como “el davismo invisible”, plantea una nueva forma de entender el liderazgo basado en la gestión y la trayectoria más que en la presencia física permanente en eventos políticos.
Collado ha logrado mantener su posición al frente del Ministerio de Turismo desde agosto de 2020, siendo el único integrante del gabinete original del presidente Luis Abinader que permanece en su cargo tras seis años de gestión. Esta estabilidad le ha permitido fortalecer un capital simbólico importante, vinculando su nombre directamente con el éxito del sector turístico nacional.
Gestión y resultados en el sector turístico
La fortaleza de este liderazgo encuentra un sustento sólido en las cifras del sector. Bajo su gestión, el turismo dominicano ha mostrado una recuperación notable tras el impacto de la pandemia. Según datos del sector, en 2025 la República Dominicana recibió un total de 11,676,901 visitantes.
Asimismo, el desempeño en la industria de cruceros ha sido destacado, recibiendo un reconocimiento por parte de la Florida-Caribbean Cruise Association en junio de 2026. Aunque se reconoce que el turismo es una política de Estado que involucra a múltiples actores, la figura del ministro se ha convertido en el rostro principal de estos avances.
Un nuevo modelo de capital político
A diferencia de la política convencional que depende de visitas constantes y contacto personal directo, el fenómeno que rodea a Collado sugiere que su identidad política es lo suficientemente fuerte como para generar acercamientos de otros actores sin necesidad de una relación cotidiana. Se ha observado que incluso dirigentes municipales manifiestan cercanía con él, a pesar de no mantener un contacto telefónico frecuente.
Este modelo de liderazgo se apoya en la acumulación de experiencias previas en el Congreso, donde presidió la Comisión de Turismo, y en la Alcaldía del Distrito Nacional. Esta trayectoria le ha permitido conectar con diversos sectores, desde el empresarial hasta el legislativo, creando una estructura que trasciende la maquinaria electoral convencional.
Actualmente, el respaldo a sus posibles aspiraciones dentro del Partido Revolucionario Dominicano (PRM) ha comenzado a hacerse visible mediante pronunciamientos de figuras legislativas y municipales, consolidando un proceso que, según analistas, comenzó mucho antes de que se convirtiera en una tendencia pública.

