El euro inició la jornada de este 22 de septiembre cotizando en 67,8 pesos dominicanos, lo que representa un aumento del 3,34% frente al cierre previo de 65,61 pesos, de acuerdo con la información de Dow Jones.
Este incremento marca un segundo día consecutivo de tendencia positiva para la moneda europea frente al peso. No obstante, el mercado cambiario muestra señales de inestabilidad, con una volatilidad del 35,06%, cifra que sobrepasa con creces el nivel de referencia del 13,16%.
Perspectivas de crecimiento económico para 2026
A pesar de las fluctuaciones cambiarias, las proyecciones para la República Dominicana muestran un panorama optimista. Un informe de la firma UBS Financial Services anticipa que el crecimiento real del Producto Interno Bruto (PIB) podría acelerarse hasta alcanzar el 4% en 2026, gracias a un contexto internacional más favorable y la reducción de las tasas de interés.
Según el documento, la estabilidad política y la implementación de políticas que favorecen el mercado serán pilares para mantener el dinamismo económico. Se espera que la baja en las tasas de interés impulse la inversión y la demanda interna, mientras que un escenario externo más estable ayudará a la recuperación del sector turístico.
Gestión fiscal y proyecciones del Banco Central
En cuanto a la política fiscal, la administración dominicana mantiene una gestión activa. Tras la aprobación de un presupuesto suplementario que incrementó el gasto de capital en un 0,4% del PIB para 2025, el Ministerio de Hacienda proyecta para 2026 un déficit fiscal global del 3,2% del PIB y un superávit primario del 0,5%.
Por su parte, el Banco Central de la República Dominicana estima que el tipo de cambio se ubicará cerca de los $66.35 en septiembre de 2026, con una tendencia de depreciación continua que podría llevar la cifra a los $69.15 un año después.
Indicadores de inversión y estabilidad
El análisis de UBS destaca que la inversión extranjera directa neta se mantendrá entre el 3,5% y el 4,0% del PIB, con sectores como el turismo, la energía, la industria, el comercio y el inmobiliario como motores principales. Además, se prevé que los superávits generados por las remesas y la exportación de servicios logren equilibrar los déficits en las cuentas de comercio de mercancías.
Finalmente, se estima que la deuda pública bruta se mantenga estable alrededor del 58% del PIB en los próximos meses, siempre que no surjan imprevistos macroeconómicos. Aunque el informe advierte sobre riesgos climáticos y de gobernabilidad propios de los mercados emergentes, la visión general sobre los indicadores del país para 2026 es positiva.

